Austin, 4 nov (EFEUSA).- Las clínicas que practican abortos en Texas pidieron hoy al Tribunal Supremo federal que reinstaure el bloqueo de una parte de la nueva ley del aborto en el estado sureño que un juez federal consideró inconstitucional.

La proposición en cuestión fue bloqueada por un juez federal de distrito hace una semana, pero una Corte de Apelaciones dio la razón el jueves al estado de Texas, con lo que entró en vigencia todo el contenido de la ley y un tercio de las clínicas se vieron obligadas a cerrar.

Ahora, las entidades que ofrecen los servicios de aborto piden una actuación "inmediata" del Supremo del país, según figura en la petición a la que tuvo acceso Efe.

"Para evitar el devastador e irreparable daño a las mujeres de Texas que buscan el aborto, los solicitantes piden con respeto a esta Corte preservar el status quo que ha existido durante más de cuarenta años", concluye el texto.

La presidenta nacional de Planned Parenthood, Cecile Richards, justificó en un comunicado que el Tribunal Supremo evite que "entre en vigor la extrema y peligrosa ley de Texas porque los derechos, la posibilidad de tomar tus propias decisiones médicas, no deberían depender de tu código postal".

Richards se refiere al código postal porque la proposición en cuestión dejó sin servicios de aborto a algunas áreas geográficas de Texas, donde las clínicas que operaban tuvieron que cerrar el viernes.

El cierre se explica porque la legislación exige ahora que los médicos que practican el aborto cuenten con una afiliación en un hospital a 30 millas a la redonda.

Muchos de los centros, al no disponer de estas acreditaciones, cerraron sus servicios de aborto.

Para la subdirectora legal de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), Louise Melling, "esta medida extrema ya ha empezado a golpear al estado de Texas como un tsunami, dejando a las mujeres sin servicios sanitarios vitales".

Por el contrario, la directora de la entidad Derecho a la Vida en Texas, Elizabeth Graham, consideró en otro comunicado que la petición al Supremo basado en Washington demuestra "lo desesperada que está la industria del aborto para proteger sus intereses financieros, por lo que se resiste y se opone a unos estándares de seguridad en sus trituradoras del aborto". EFE