La supermodelo brasileña Gisele Bundchen iluminó hoy la pasarela de Sao Paulo en la cuarta jornada de la semana de la moda que se celebra en la ciudad, dos años después de desfilar por última vez en Brasil.

De la mano de la firma Colcci, Bundchen, que abrió el último desfile del día visiblemente emocionada, irradió belleza y profesionalidad en cada uno de sus pasos ante un público expectante que celebró su vuelta a la moda nacional.

Con la reputada modelo como embajadora, la marca brasileña apostó para el próximo otoño-invierno por una colección urbana, centrada en el uso del negro, gris y burdeos, apta tanto para hombre como para mujer.

Bundchen sorprendió en su primera aparición con un estilo casual, basado en el uso de 'shorts', 'top' vaquero y gabardina tres cuartos, todo en grises oscuros, y cerró el desfile con un ajustado vestido y escote de vértigo que levantó a los centenares de asistentes que no quisieron perder la oportunidad de ver de cerca a una de sus estrellas más internacionales.

La modelo estuvo acompañada de otras grandes del mundo de la moda, como la brasileña Isabel Goulart y el ángel de Victoria's Secret Erin Heatherton, que lucieron otra de las propuestas de Colcci, inspirada en la moda de los noventa y con aire deportivo, tendencia en las pasarelas internacionales de este invierno.

Los vestidos minis en lana de corte sastre, acompañados de cazadoras y jerseys deportivos de fibras leves, fueron la principal apuesta para la mujer, mientras que para los chicos Colcci apostó por pantalones pitillo con pata de gallo y cuadros escoceses, además de su habituales tejidos vaqueros.

Lana, aplicaciones de cuero negro y marrón, estampados de rayas y motivos geométricos predominaron en algunas prendas durante el desfile más esperado de la trigésimo sexta edición de la "Sao Paulo Fashion Week", que se celebra hasta mañana en el parque Villa-Lobos.

La cuarta jornada de la semana de la moda contó también con la presencia de la diseñadora Patricia Motta, especializada en cuero y quien por primera vez participó en este evento con una propuesta inspirada en la molécula de hielo, creando interesantes diseños en blanco sobre fondo negro y negro sobre fondo blanco.

El punto más brasileño de la jornada lo puso Ronaldo Fraga, que realizó un homenaje al Sertão, la zona más árida y seca del país, a través de colores cálidos, así como el uso del cuero y el ante en el 90 % de una colección que dialogó con la seda, el lino y el punto 'boucle' de algodón.

En la pasarela de Sao Paulo, la más importante de Brasil, se pudieron ver también las colecciones de Lino Villaventura, Pat Pat's, Gloria Coelho y Pedro Lourenço.