El presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Joseph Kabila, ha emplazado a los rebeldes del M23 y a otros grupos a desarmarse "voluntariamente" tras los últimos avances del Ejército sobre los insurgentes.

En una alocución retransmitida anoche por la radiotelevisión pública congoleña, Kabila felicitó al Ejército por la ofensiva lanzada contra el M23 desde el pasado viernes, tras la ruptura de las negociaciones de paz.

En esa ofensiva se logró el control de la localidad oriental de Bunagana, en la frontera con Uganda y bastión de este grupo armado.

El jefe de Estado congolés emplazó a todos los grupos armados, nacionales y extranjeros, a desarmarse antes de que los soldados de la RDC lo hagan por la fuerza.

Kabila subrayó el "éxito" de la contraofensiva de las fuerzas militares de la RDC en los territorios ocupados por el M23 de Kivu del Norte, región oriental fronteriza con Ruanda y rica en minerales.

"Los disparos indiscriminados -de los rebeldes- no pueden dejar caducas las opciones políticas y militares de restablecer una paz duradera", dijo Kabila.

"Reitero mi llamamiento a los grupos armados que han sido expulsados de los territorios de Rutshuru (Kivu del Norte) a desmovilizarse voluntariamente", avisó.

A los grupos armados extranjeros en territorio congoleño, Kabila les pidió que "depongan las armas y detengan sus abusos, ya que de lo contrario no tendremos más remedio que recurrir a la fuerza", advirtió igualmente.

Kabila también instó a los otros 10 países de los Grandes Lagos a cumplir con el acuerdo suscrito el pasado febrero en Adis Abeba, la capital etíope, para pacificar la RDC y la región.

La República Democrática del Congo ha acusado a menudo a las vecinas Ruanda y Uganda de respaldar a los rebeldes del M23 en sus acciones para desestabilizar la zona oriental del país, que ha sido históricamente conflictiva, en especial desde 1994, con la huida de ruandeses acusados de genocidio a esa región.

Los ataques de los últimos días por parte del Ejército congoleño para recuperar varias localidades en manos de los rebeldes fueron condenados el martes por el M23, que amenazó con abandonar las negociaciones de paz que tienen lugar en Kampala, la capital ugandesa.

El M23 lo forman soldados congoleños amotinados, algunos de ellos miembros del antiguo grupo rebelde Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo.

El 20 de noviembre de 2012, el M23 tomó la estratégica ciudad de Goma, lo que motivó el desplazamiento de cientos de miles de personas y amenazó con un conflicto de repercusiones regionales.

La RDC está inmersa aún en un frágil proceso de paz tras la segunda guerra del Congo (1998-2003), en la que se vieron implicados varios países africanos, y acoge en su territorio a una numerosa misión de la ONU.