Los Medias Rojas de Boston ya tienen en su poder un nuevo título de la Serie Mundial, el tercero en los últimos 10 años, y eso fue posible, en gran medida, por la labor que durante toda la temporada realizaron su cuadro de relevistas.

Lo irónico de la gran labor que realizó el "bullpen" de los Medias Rojas es que no fue el que tenía planeado formar en su momento el gerente general del equipo Ben Cherington.

Pero la realidad mostró que la última configuración del bullpen que hizo fue clave con su aportación a la hora de conseguir el anillo de campeones del Clásico de Otoño.

El lanzador derecho japonés Koji Uehara tuvo que ser utilizado como taponero y consiguió tres salvamentos, mientras que el resto del bullpen limitó a los Cardenales de San Luis a cuatro carreras limpias en 17 entradas y un tercio que trabajaron durante la Serie Mundial.

Tres relevistas -- incluyendo Uehara - estuvieron perfectos detrás del abridor John Lackey en camino a una victoria de los Medias Rojas por 6-1 en el sexto juego de la serie que se disputó en el Fenway Park, donde los Medias Rojas no habían conseguido celebrar un "Clásico de Otoño" desde 1918.

"Bueno, afortunadamente el bullpen respondió", admitió Cherington. "La forma en que el bullpen quedó armado al final no era como lo teníamos pensado en el arranque de la temporada regular", admitió.

"Las cosas se dieron. Obviamente, los muchachos en la parte trasera --con Uehara, Craig Breslow y Junichi Tazawa, Brandon Workman lanzando en los últimos episodios-- supieron sacar los outs cuando más los necesitábamos. Fue un trabajo en equipo. Cada uno de ellos hizo su parte", subrayó Cherington.

Uehara era la cuarta opción de los Medias Rojas como cerrador después que lo firmaron como agente libre en diciembre pasado a un contrato por dos años y 9,25 millones de dólares.

Seis días después, realizaron un traspaso de seis jugadores con los Piratas de Pittsburgh por Joel Hanrahan, que arrancó como el taponero, pero se perdió el resto de la campaña debido a una lesión en su brazo derecho.

Los Medias Rojas tuvieron que acudir a Andrew Bailey y Andrew Miller, pero también se lesionaron y los tres están en la lista de 60 días.

Uehara, que comenzó la campaña como relevista medio, terminó con 21 salvamentos, más otros siete que logró en la fase final de la competición.

Exfigura de los Gigantes de Yomiuri en el mismo equipo del cañonero Hideki Matsui, ambos son los únicos peloteros nipones en ganar tanto la Serie de Japón como la Serie Mundial.

Matsui lo consiguió en las Grandes Ligas con los Yanquis de Nueva York en 2009 cuando fue nombrado Jugador Más Valioso (MVP) de la Serie Mundial.

El piloto de los Medias Rojas, John Farrell, y el entrenador de pitcheo, el puertorriqueño Juan Nieves, se las arreglaron para armar un bullpen efectivo, que a la postre ayudó al equipo a llevarse el banderín del Este de la Liga Americana.

"Ves a los muchachos que arrancaron el año en Doble-A y terminaron dando la cara en fase final", destacó Farrell. "Brandon Workman lanzando la octava entrada esta noche o Koji Uehara siendo la cuarta opción como cerrador debido a las lesiones de Joel Hanrahan y Bailey".

Farrell reconoció que habían tenido mucha suerte al ver que todos los cambios que se vieron obligados a realizar con el bullpen al final resultaron de forma positiva tanto durante la temporada regular como en la fase final.

Los Medias Rojas concluyeron la temporada regular en el decimocuarto puesto entre los 15 equipos de la Liga Americana con apenas 33 juegos salvados y en décimo con 3.70 de efectividad del bullpen.

Aun así, la más reciente configuración de su bullpen sacó el trabajo de manera eficiente, frenando en seco a los bates de los Rays de Tampa Bay en los cuatro juegos de la Serie Divisional de la Americana y cedió apenas una carrera limpia en 21 entradas para eliminar a los Tigres de Detroit en seis juegos durante la Serie de Campeonato. La Serie Mundial no fue la excepción.

"Sabíamos lo que teníamos", destacó Nieves. "Aun en los entrenamientos primaverales, Uehara lanzó varios episodios de seis pitcheos con un par de ponches. Hay que darle crédito a Ben Cherington y a la profundidad de tu cuerpo de lanzadores cuando pierdes no sólo a Hanrahan y Bailey, pero también a un brazo como Andrew Miller.

Nieves reiteró que sin la profundidad que mostró el bullpen, en estos momentos los Medias Rojas no estarían pensando en el desfile de celebración que van a tener el sábado por las calles de Boston como nuevos campeones de la Serie Mundial.