El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo hoy que asume "toda la responsabilidad" por los fallos en la web de contratación de seguros médicos, que debería haber comenzado a operar el 1 de octubre y aún sigue sin funcionar adecuadamente.

Obama eligió el estado de Massachusetts, donde hay en marcha una reforma sanitaria similar a la que la Casa Blanca promueve a nivel federal, para darse un baño de masas y recordar que pese a los errores y retrasos su ley sanitaria es "lo correcto".

La secretaria de Sanidad de EE.UU., Katherine Sebelius, no contó con una audiencia tan favorable, al enfrentarse esta mañana a las preguntas del Comité de Comercio de la Cámara de Representantes sobre el fiasco de la web que debe permitir contratar los nuevos seguros médicos obligatorios antes de que termine marzo de 2014.

Sebelius se disculpó formalmente por los problemas técnicos y aseguró a los estadounidenses que "merecen algo mejor". "Soy responsable ante ustedes por estos problemas y me comprometo a ganarme su confianza arreglando la web", añadió.

La responsable de Sanidad reconoció que el portal HealthCare.gov debería haber sido probado con más profundidad y los encargados de su puesta en marcha a partir del 1 de octubre deberían haberse anticipado a los problemas que han surgido.

La experiencia inicial de los consumidores con el sitio web HealthCare.Gov "no ha estado a la altura de las expectativas de los ciudadanos y eso no es aceptable", dijo Sebelius durante su tensa comparecencia.

"Hemos gastado unos 118 millones de dólares en la web y otros 56 millones de dólares se han gastado en trabajos de informática de apoyo al portal", explicó Sebelius a los legisladores.

Pese a todo, la web que debe ofrecer una comparativa de precios y descuentos para la contratación de seguros médicos siguió hoy sin operar a pleno rendimiento, con fallos desde las primeras pantallas y retrasos que han exasperado a aquellos que están obligados a contratar una póliza, so pena de multa, o quieren tener lo antes posible un seguro médico de calidad.

Por su parte, Obama eligió hoy para hablar el Faneuil Hall de Boston, el mismo escenario en donde el entonces gobernador republicano de Massachusetts Mitt Romney promulgó una reforma sanitaria estatal en 2006 que contó con apoyo bipartidista y que sentó las bases del plan del presidente para ampliar las coberturas sanitarias a millones de estadounidenses.

Obama elogió a Romney por aprobar su reforma y aseguró que, al igual que la ley conocida como "Obamacare", la de Massachusetts tuvo inicios difíciles, que se han demostrado menores frente a los beneficios obtenidos.

Pese a ello, el mandatario aseguró que "no hay excusas" para justificar los fallos del mercado en línea para contratar seguros médicos, porque "la web es demasiado lenta y mucha gente está atascada".

Romney, que criticó vehementemente durante la campaña presidencial la reforma sanitaria que Obama aprobó en 2010, dijo hoy en un comunicado que sus ideas contra "Obamacare" no han cambiado.

"Un plan elaborado para ajustarse a las circunstancias únicas de un solo estado no debería ser implantado a la fuerza en todo el país", aseguró Romney, que perdió las elecciones pese a su promesa de revocar toda la ley sanitaria del presidente.

Romney criticó el proceso de implantación de la reforma sanitaria federal por obligar a que algunas personas ya aseguradas tengan que optar por un nuevo seguro.

Obama respondió a quejas como ésta hoy y aseguró que pese a que prometió que las personas con seguros no tendrían que cambiar de plan, la ley dejó claro que se deberían cumplir cierto mínimos de "calidad" y en caso contrario se deberá optar obligatoriamente a la alternativa privada que ofrece el Gobierno.

El presidente dijo que las personas que cambien de seguro "obtendrán un mejor acuerdo" y se pondrá fin a las "crueldades diarias, indignidad y constante inseguridad de un sistema sanitario roto".

El mandatario recordó que la reforma de Massachusetts "ha demostrado que el sistema funciona" y prometió que, pese a los accidentados comienzos, "veremos cómo avanza hacia adelante" y en algunos caso se podrá tener cobertura por el precio de una factura de teléfono móvil.

El Gobierno estadounidense estima que alrededor de 1,9 millones de personas entre 18 y 34 años (uno de los grupos de edad con menor cobertura sanitaria) podrán optar a un seguro por entre 50 y 100 dólares al mes.

Obama dijo que no se puede volver al sistema previo en el que las aseguradoras podían negar tratamientos por tratarse de una enfermedad preexistente o por el simple hecho de ser mujer.