Tras 22 meses de negociaciones, Irán y el OIEA dejaron hoy entrever que podrían estar acercando posiciones hacia un acuerdo sobre un plan de inspecciones que ayuden a despejar las dudas sobre si Teherán trata de desarrollar un arma atómica.

Para concluir un posible acuerdo, los expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) se trasladarán a Teherán para una nueva reunión el 11 de noviembre.

En un poco habitual comunicado conjunto, las partes calificaron como "muy productivo" el encuentro celebrado entre ayer y hoy en Viena, donde Irán presentó "nuevas propuestas y medidas prácticas".

Según la nota, leída por el director adjunto del OIEA para salvaguardas (controles), el finlandés Tero Varojanta, las nuevas medidas son una "contribución constructiva para fortalecer la cooperación y el diálogo con el objetivo de resolver todos los asuntos pendientes".

El embajador iraní ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Reza Najafi, rechazó entrar en detalles sobre estas nuevas propuestas.

"Tenemos que mantener la confidencialidad sobre los detalles pero tan pronto como lleguemos a un acuerdo final hablaremos de ellos", destacó el diplomático, con lo que parecía insinuar que se está más cerca de un acuerdo.

"El Organismo e Irán han discutido estas propuestas ampliamente. El OIEA considera que las propuestas y sugerencias de Irán como una contribución constructiva", explicó Najafi.

En las once reuniones previas, celebradas en los últimos 22 meses, el OIEA no ha logrado pactar con Irán un mecanismo para intensificar sus inspecciones en la República Islámica.

Pero con el cambio del equipo negociador por parte de Irán tras la llegada al poder del nuevo presidente Hasan Rohaní, el clima en estas negociaciones parece haber mejorado.

"Creo que la presentación de estas propuestas abrirán un nuevo capítulo de cooperación con el objetivo final de resolver los asuntos pendientes", dijo Najafi ante la prensa junto a Varojanta.

Preguntado si espera cerrar un acuerdo en la reunión de Teherán, el finlandés expresó su esperanza de terminar el trabajo "lo antes posibles y avanzar hacia el trabajo práctico en todos los asuntos pendientes".

El OIEA exige de Irán desde hace casi dos años más acceso a instalaciones y expertos nucleares para esclarecer posibles dimensiones militares del programa atómico de la República Islámica.

Una exigencia central es que los inspectores puedan acceder a la base militar de Parchin, cerca de Teherán, donde se sospecha que se realizaron experimentos clandestinos con explosivos especiales.

"Estamos atendiendo todo los asuntos presentes y futuros, y Parchin es uno de estos asuntos", aseveró Vajoranta.

La reunión de Viena se produjo en vistas de la próxima cumbre en 7 y 8 de noviembre en Ginebra entre Irán y las seis grandes potencias del mundo, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania.

En ese encuentro se negociará un posible acuerdo diplomático sobre un conflicto que dura ya una década.

Las dos cumbres previas, en Washington y Ginebra, son consideradas como un éxito por las propuestas concretas hechas por Irán, que incluso hicieron que Estados Unidos haya considerado aliviar algunas de las sanciones internacionales contra la República Islámica.

Occidente teme que bajo el paraguas de un programa nuclear civil, Irán quiera hacerse con los materiales y conocimientos para un programa militar.

Teherán rechaza estas alegaciones y asegura que sus actividades nucleares solo tiene objetivos pacíficos, como la generación de energía eléctrica y la lucha contra el cáncer.