Los esfuerzos de la ONU por investigar las sospechas de que Irán desarrolla armas nucleares parecieron avanzar el martes, cuando ambas partes salieron de una reunión en la que hablaron de progresos después de casi dos años de estancamiento y acordaron volver a entrevistarse el 11 de noviembre en Teherán.

Los negociadores de Irán y de la Agencia Internacional de Energía Atómica, perteneciente a las Naciones Unidas, se negaron a entrar en detalles. Pero sus expresiones de optimismo y el acuerdo no sólo de volver a reunirse, sino de hacerlo en Teherán, reflejan progresos.

Su decisión de emitir una declaración conjunta, en vez de su práctica habitual de hablar con la prensa por separado, también fue considerada un indicio de progreso.

Leída por Tero Varjoranta, director del equipo de la AIEA, la declaración mencionó una "conversación sustancial" y "cooperación" en el diálogo de dos días que concluyó el martes. El jefe del equipo negociador iraní, Reza Najafi, habló de "un nuevo capítulo de cooperación" con la AIEA.

Fue la segunda vez este mes que las conversaciones centradas en las preocupaciones internacionales por las ambiciones nucleares iraníes concluyen con un tono positivo y coincidente con la determinación manifiesta de las autoridades del nuevo gobierno en Teherán de mitigar dichos temores.

Irán también busca alivio a las pesadas sanciones económicas a cambio de hacer concesiones en su programa nuclear.

La semana próxima está prevista una nueva ronda de conversaciones sobre el programa nuclear iraní en Ginebra con la participación de Irán y seis potencias mundiales. Ambas partes consideraron positiva la ronda más reciente de dichas conversaciones en octubre.

Aunque las negociaciones de Viena y de Ginebra se realizan por separado, tienen en común los temores en torno a las aspiraciones nucleares iraníes, y el progreso en una podría hacer avanzar la otra.

Teherán dice que no desea armas atómicas ni trabaja para producirlas.

Las conversaciones de Viena han estado estancadas debido a que los expertos de la AIEA buscan una investigación irrestricta en Irán, mientras que el gobierno iraní insiste en que debe prepararse un documento que establezca los límites de lo que puede ser inspeccionado, quién puede ser interrogado y otras restricciones.