La líder opositora birmana y premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, fue recibida hoy en el Vaticano por el papa Francisco, y también se reunió con el presidente del Gobierno italiano, Enrico Letta, y el jefe del Estado, Giorgio Napolitano.

Aung San Suu Kyi está realizando una gira por Europa y en estos días se encuentra en Roma, donde ayer recibió la ciudadanía honoraria, que se le había asignado en 1994, cuando cumplía el arresto domiciliario al que había sido condenada.

La Premio Nobel de la Paz en 1991 explicó tras su reunión con el papa que éste le dijo "que se necesita dar más valor al amor y a la comprensión para mejorar el mundo en el que vivimos".

"El odio y el miedo disminuyen la vida y el valor de las personas. Se necesita dar más valor al amor y a la comprensión para mejorar el mundo en el que vivimos", señaló la líder birmana, durante una rueda de prensa, sobre las palabras del pontífice argentino.

Aung San Suu Kyi explicó que pidió al presidente Napolitano y al primer ministro Letta "que manden un mensaje a las autoridades birmanas para cambiar la Constitución".

La ministra italiana de Exteriores, Emma Bonino, aseveró tras el encuentro con Suu Kyi que Italia ya ha pedido a las autoridades birmanas los cambios en la Constitución y que lo seguirá haciendo.

También Letta le garantizó "el máximo compromiso por parte de Italia para el proceso de transición democrática en Birmania, así como para ayudar a cambiar la Constitución" ante las elecciones de 2015, según fuentes gubernamentales.

La líder birmana se mostró "muy conmovida" por la acogida que ha tenido en Italia y deseó que el país siga a su lado y la apoye en su camino.

"Aún no hemos conseguido nuestro objetivo, fijado hace 20 años, de contar con un país verdaderamente democrático", dijo.

Sobre la Constitución birmana, que impide a Aung San Suu Kyi poder presentarse a las elecciones al tener hijos extranjeros, la Premio Nobel afirmó que "está claro" que se ha escrito para apartarla de los próximos comicios.

Agregó que sin cambios en la Constitución, "el Ejercito mantendrá sus privilegios no sólo en el ámbito político sino también en la economía de Birmania".