Feliz y encorvado sobre su iPad, David Hockney, el artista británico vivo más celebrado, está emprendiendo otro proyecto pionero en el mundo del arte al convertir su dedo índice en una brocha que pasa sobre la pantalla para crear paisajes vibrantes, bosques coloridos y escenas con muchas capas.

"Es un medio muy nuevo", dijo Hockney. Es tan nuevo que no estaba seguro de lo que estaba creando hasta que comenzó a imprimir sus imágenes digitales hace unos años. "Me quedé bastante sorprendido con ellas", expresó riendo. "Sigo sorprendido".

Una nueva exposición de la obra de Hockney, que incluye cerca de 150 imágenes de iPad, se inauguró el sábado en el Museo de Young en el Parque Golden Gate, a pocos kilómetros de Silicon Valley, donde los especialistas en tecnología crearon los aparatos y los programas para su reinvención del siglo XXI de la pintura digital.

La muestra es presentada como la más grande del museo hasta ahora, con dos pisos de obras de Young que datan desde 1999 hasta la actualidad, la mayoría paisajes y retratos en varios formatos: acuarelas, carboncillos e incluso video. Pero en un recorrido reciente las piezas de iPad, especialmente las vistas increíbles de 3,6 metros (12 pies) de alto del Parque Nacional de Yosemite, fueron las que más sorprendieron a los visitantes.

Las imágenes de las rocas, ríos y árboles de Yosemite capturadas por el famoso fotógrafo Ansel Adams, y pintores destacados como Thomas Hill y Albert Bierstadt, convertidas por Hockney en el iPad son reconfortantemente familiares y completamente nuevas.

En una vista panorámica, pinos verde brillante cubiertos de maleza brillaban bajo el sol con la cascada de Bridalveil de fondo cayendo por un acantilado, mientras la cima de granito del Half Dome se ve más atrás. En otra, una neblina densa oscurece unos gigantes árboles secoya.

"Tiene un control tal sobre el espacio, la atmósfera y la luz", dijo el director de los Museos de Bellas Artes Colin Bailey.

Otras imágenes de iPad están sobrepuestas para que los espectadores puedan ver cómo fueron dibujadas, y en una animación que se repite de principio a fin. Hockney aborda todo, rostros, flores y objetos comunes: un pie, tijeras y un enchufe eléctrico.

Algunos de los dibujos de iPad están en pantallas digitales, otros como las obras de Yosemite fueron impresos en seis grandes paneles. Los asistentes técnicos de Hockey usaron impresoras de inyección de tinta de gran formato para reproducir las imágenes que creó en el iPad.

Presentar imágenes de un artista reconocido creadas en iPad en un museo de renombre le da al medio un gran impulso, según historiadores del arte, lo que ayuda a que las obras de arte digital aumenten su legitimidad en el mundo snob del arte donde las exposiciones de piezas hechas con tablets son raras y los precios son menores a los de acuarelas u óleos.

"Estoy agradecida de que esté haciendo esto porque abre la mente de la gente a la tecnología de una nueva manera", dijo la historiadora de arte de la Universidad de Long Island Maureen Nappi, aunque describió el trabajo de Hockney en el iPad como "de onda".

En un artículo sobre el paso de las pinturas rupestres de la prehistoria a las tablets publicado este mes en la revista "Leonardo" de MIT, Nappi dijo que a pesar de que el trabajo en iPad es todavía novedoso, la cuestión física de la pintura y los dibujos se ha mantenido igual durante milenios.

"Esas expresiones son tan viejas como los humanos", dijo en una entrevista. "Simplemente hay que revisar las pinturas rupestres, usan movimientos de los dedos para articular expresiones creativas".

Hockney, de 76 años, comenzó a dibujar en su iPhone con el dedo pulgar hace unos cinco años y enviaba sus trabajos a sus amigos por correo electrónico en ese entonces.

"La gente venía y bromeaba: 'Oímos que comenzaste a dibujar en tu teléfono'. Yo les decía, 'Bueno, no, es que a veces me gusta hablar por mi libreta de dibujos''', dijo.

Cuando se anunció el iPad, Hockney dijo que encargó uno de inmediato a su casa en Londres, donde pasa parte del año (también vive en Los Angeles).

Hockney crea sus obras en una aplicación creada por el ex ingeniero de software de Apple Steve Sprang de Mountain View, California, llamada Brushes, que junto con decenas de otros programas como Touch Sketch, SketchBook Mobile y Bamboo Paper están siendo usadas por artistas, ilustradores y diseñadores gráficos.

"David Hockney es uno de los maestros vivos de la pintura en óleo, una tecnología de hace casi 600 años, y por lo mismo tiene autoridad para haber pensado largo y profundamente sobre las ventajas de pintar con un aparato digital como el iPad", dijo el historiador de arte de la Universidad de Binghamton, Kevin Hatch, en Nueva York.