El exmarine estadounidense Kevin Scott Sutay regresó hoy a la libertad tras cuatro meses en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), gracias a un discreto operativo en el que participaron el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y representantes de los Gobiernos de Cuba y Noruega.

Sutay, quien fue secuestrado el 20 de junio de 2013 cuando iniciaba una travesía por las selvas del sureste de Colombia, fue entregado por el Bloque Oriental de las FARC a la comisión humanitaria que después acompañó al joven de 27 años a Bogotá, donde le esperaban representantes de la embajada de EE.UU.

Según un comunicado de los Gobiernos de Cuba y Noruega, Sutay fue entregado con buena salud a representantes de la embajada de Estados Unidos en el aeropuerto de Bogotá, y por el momento se desconoce si ya emprendió el viaje de vuelta a casa.

"Lo entregamos a representantes de la embajada de Estados Unidos y a partir de ahora ya no está en nuestras manos, no sé dónde está", dijo a periodistas el jefe de la delegación del CICR en Colombia, Jordi Raich.

Este operativo de liberación fue más discreto de lo que se había previsto, pues desde que el pasado 19 de julio la guerrilla informara de su secuestro y anunciara su intención de liberarlo como "gesto de buena voluntad", se barajaron muchas posibilidades.

La primera exigencia de la guerrilla fue que participaran la exsenadora Piedad Córdoba y la organización católica laica Comunidad de San Egidio, a lo que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, se negó, con el fin de evitar un "show mediático" en plenas negociaciones de paz con las FARC en La Habana.

Después, las FARC reclamaron la mediación del reverendo estadounidense Jesse Jackson, quien se mostró partidario frente a la oposición del presidente Santos, que fue tajante al afirmar que "solamente" la Cruz Roja sería autorizada.

Finalmente, la comisión integrada por un representante del CICR y otros tantos de los Gobiernos de Colombia, Cuba y Noruega se desplazaron hoy hasta una zona rural de Tomachipán, municipio ubicado en las selvas del Guaviare, en el sureste de Colombia, donde la guerrilla entregó al exmarine.

En este enclave se llevó a cabo en 2008 la Operación Jaque, el rescate militar en el que recuperaron la libertad la excandidata presidencial Íngrid Betancourt y otras 14 personas, incluidos tres contratistas estadounidenses, y dista unos 122 kilómetros y ocho horas en barca fluvial del lugar donde Sutay fue secuestrado.

El exmarine fue hecho cautivo el pasado 20 de junio en el municipio de El Retiro, en Guaviare, hasta donde llegó pese a las advertencias de la Policía y de los lugareños, empeñado en atravesar a pie la selva colombiana y llegar a Brasil para poner a prueba sus capacidades, señalaron testigos.

Sutay, nacido en Nueva York, perteneció a la Armada estadounidense entre noviembre de 2009 y marzo de 2013 y participó en la guerra de Afganistán como experto antiexplosivos en 2010 y 2011, motivo por el cual la guerrilla le acusó en un primer momento de "mercenario".

Pero después se probó, como afirmaron las autoridades estadounidenses, que se trataba de un joven trotamundos que llegó a Colombia después de un viaje por México, Honduras, Costa Rica, Nicaragua y Panamá.

Las FARC divulgaron el pasado 7 de octubre un documento en el que reproducían las conversaciones que habían mantenido con el joven, a quien descubrieron como un "folclórico gringo, mascador de chicles y fumador de marihuana, que con un morral a la espalda, bluyines y unos cuantos dólares en el bolsillo, se lanza a conocer y recorrer el mundo".

"Se trata de un gringo típico, de esos que a veces trata de estereotipar Hollywood: bueno, ingenuo, noble y despistado", agregó la guerrilla, que reprodujo supuestas declaraciones del exmarine.

"Yo disfruto mi tiempo aquí en la selva, es una pena que usted me diga que no voy a poder estar más aquí, ustedes realmente son gente buena, me gustaría estarme por más tiempo", habría dicho Sutay, quien al parecer estaba obsesionado con "ver un tigre", animal que no existe en las selvas colombianas y que él define como "listo y adorable". EFE

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