Con la presidenta Cristina Fernández apartada de la escena política mientras se recupera de una cirugía en el cráneo, unos 30 millones de argentinos están habilitados para votar el domingo en unas elecciones legislativas que podrían marcar el principio del fin del kirchnerismo tras una década en el poder.

Distintas encuestas han vaticinado que el oficialismo perderá en los principales distritos electorales del país, lo cual de confirmarse en las urnas dejará al kirchnerismo — corriente de centro-izquierda dentro del partido peronista — en una posición de debilidad en ambas cámaras del Congreso, que hoy controla, y sin oportunidades de impulsar una eventual reforma de la Constitución para que Fernández pueda aspirar a un tercer mandato consecutivo.

La presidenta, de 60 años, guarda reposo desde el 8 de octubre luego de una intervención quirúrgica para extraerle un hematoma en el cráneo. Sus médicos dijeron que su evolución es positiva, pero le aconsejaron evitar situaciones de estrés. Según admitieron funcionarios, Fernández no lee noticias ni está al tanto de los últimos acontecimientos, como un accidente de tren hace una semana que dejó casi 100 heridos.

Varios analistas coincidieron en que los comicios del domingo marcan el inicio de una transición hacia un nuevo ciclo político. Cerrada la opción de un tercer mandato y sin un "delfín", en los dos años de gobierno que le quedan Fernández se verá obligada a convivir con la pelea por la sucesión dentro del peronismo.

En estas elecciones se eligen 127 diputados nacionales y 24 senadores.

La provincia de Buenos Aires, el principal distrito electoral del país con el 37% del padrón, tiene como favorito entre los candidatos a diputado nacional a Sergio Massa, alcalde de un próspero suburbio al norte de la capital que también fue jefe de gabinete de ministros en la primera presidencia de Fernández. A principios de este año rompió con el oficialismo y fundó el Frente Renovador, donde confluyeron muchos peronistas desencantados con el kirchnerismo.

Si Massa se impone por una buena diferencia sobre el candidato del gobierno, Martín Insaurralde, se perfila como uno de los presidenciables para 2015.

En la ciudad de Buenos Aires el partido de centro-derecha Propuesta Republicana del alcalde Mauricio Macri también lidera las encuestas para legisladores, lo cual posiciona a su líder como otro de los competidores a la carrera presidencial.

Los pronósticos tampoco son favorables para el kirchnerismo en otros dos distritos electorales de peso, Santa Fe, donde mandan los socialistas, y Córdoba, bastión de un peronista disidente.