Felipe de Borbón elogió hoy a los galardonados este año con los Premios Príncipe de Asturias por su "sentido del deber", durante la ceremonia de entrega de los galardones en la ciudad de Oviedo (norte).

La cineasta austríaco Michael Haneke, la socióloga holandesa Saskia Sassen, la fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz, los físicos británico Peter Higgs y belga François Englert y la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), la Sociedad alemana Max Planck, fueron galardonados en diferentes categoría.

Además del escritor Antonio Muñoz Molina, el golfista José María Olazábal, ambos españoles, y la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), recibieron también un Premio Príncipe de Asturias cada uno.

El heredero de la Corona española declaró que "al reconocer en ellos lo mejor de la ciencia, de la cultura, de la solidaridad y del deporte, enriquecemos nuestro acervo cultural y ofrecemos una imagen muy alejada del pesimismo, que tantas veces retarda nuestro mejor futuro".

En su discurso, hizo una semblanza de las personas, entidades e instituciones distinguidas con los ocho galardones de la XXXIII edición de los Premios Príncipe de Asturias.

Sobre Peter Higgs y François Englert. Físicos/ Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) (Premio de Investigación Científica y Técnica), el Príncipe afirmó que aunque las teorías, análisis y datos de ambos científicos "resultan muy difíciles de entender" para los profanos, son "fundamentales para el desarrollo y el progreso del conocimiento".

La Sociedad Max Planck (Premio de Cooperación Internacional), "al igual que sucede con otras instituciones de gran ciencia -como el CERN- mira siempre al futuro, esencia de la investigación científica, manteniéndose fiel a una tradición con la que ha logrado un enorme respeto mundial".

De Michael Haneke (Premio de las Artes) dijo que en él convergen "una aguda sensibilidad artística y la profundidad de su mirada sobre la realidad y la complejidad de la naturaleza humana" y lo ha calificado como "el poeta del desasosiego cinematográfico".

Saskia Sassen (Premio de las Ciencias Sociales), especialista en el estudio de los movimientos migratorios y el papel de las grandes ciudades en la economía global, es una persona "comprometida con su tiempo", que "no teme hablar sobre los graves problemas que la globalización ha causado, declaró el Príncipe Felipe.

Annie Leibovitz (Premio de Comunicación y Humanidades") es una fotógrafa "universal", declaró Felipe de Borbón al resaltar que es responsable de una "colección asombrosa de retratos de los grandes personajes de nuestro tiempo" y que es una de las personas "que con más intensidad y con más sentido estético ha desarrollado su obra".

De Antonio Muñoz Molina (Premio de las Letras) declaró que leer sus obras supone "una experiencia inolvidable, pues traslada a su prosa, con realismo y fuerza descriptiva, su convicción de que la literatura puede mejorar la vida de los seres humanos" a los que la literatura "salva de muchas mezquindades".

José María Olazábal (Premio de los Deportes): es un modelo de deportista total al que, además de por sus triunfos, hay que felicitar también por la constancia y la fortaleza demostradas en su carrera, dijo el Felipe de Borbón, quien recordó la figura del fallecido Severiano Ballesteros.

Sobre la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE). (Premio de la Concordia) el Príncipe de Asturias dijo que el galardón reconoce una larga historia de eficacia y trabajo bien hecho, y también con el respeto y el cariño de la sociedad.