El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi relanzó formalmente Forza Italia, el partido de centro derecha que lo catapultó al poder hace 20 años, entre claros indicios de divisiones internas.

La disolución del Partido Pueblo de la Libertad, aprobada por votación por la dirigencia partidista, era un acontecimiento ampliamente previsto.

Pero figuras clave estuvieron ausentes en la votación, entre ellas el viceprimer ministro Angelino Alfano y otros ministros del gobierno, lo que indica que las divisiones en el partido puestas al descubierto por el fallido intento de Berlusconi de destituir al gobierno del primer ministro Enrico Letta este mes se han profundizado.

Berlusconi trató de disimular las diferencias, y dijo a los reporteros en Roma que Alfano "goza de su respeto" y que el partido estaba unido.

El analista político Stefano Folli dijo que las ausencias de Alfano y otros ministros de centro derecha indican que "es muy probable una división".