El canciller mexicano, José Antonio Meade, se reunió hoy con el embajador de Estados Unidos en México, Anthony Wayne, para analizar el caso de las recientes denuncias de espionaje, informaron fuentes oficiales.

Las fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores dijeron a Efe que la reunión se llevó a cabo esta misma tarde, al regreso de Meade de Ginebra, donde participó en una sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

También dijeron que no se esperaba un pronunciamiento oficial del encuentro entre Meade y Wayne y sólo se remitieron a lo anunciado por el canciller mexicano desde Ginebra cuando informó de la convocatoria al embajador.

En esa ocasión, el canciller señaló que había recibido instrucciones del presidente Enrique Peña Nieto para convocar a Wayne con el fin de "exigir que se mantenga informado" al Gobierno mexicano sobre los avances de la investigación sobre supuestos casos de espionaje a México.

La reunión entre Meade y Wayne se llevó a cabo después de que el pasado fin de semana la revista alemana Der Spiegel publicara, citando documentos del extécnico de la CIA Edward Snowden, que la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA) accedió ilegalmente en 2010 a la cuenta de correo electrónico del entonces presidente mexicano Felipe Calderón (2006-2012).

Estas informaciones se suman a las publicadas en septiembre, también derivadas de las filtraciones de Snowden, que apuntaban a que el actual mandatario Peña Nieto había sido objeto de espionaje en 2012 cuando éste era candidato y luego como presidente electo.

Estas informaciones han generado un fuerte malestar en México, que mantiene unas estrechas relaciones con su vecino del norte.

Ayer, el presidente del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), César Camacho, calificó de "insuficientes, limitadas y hasta cínicas" las explicaciones dadas por Estados Unidos sobre las recientes denuncias de espionaje.

Camacho condenó "categóricamente" el presunto espionaje "sobre comunicaciones privadas de ciudadanos mexicanos que han ocupado importantes responsabilidades" en el Gobierno mexicano.

También han condenado esas supuestas actividades dirigentes del conservador Partido Acción Nacional (PAN), el grupo político de Calderón, y de la izquierda mexicana.

El embajador estadounidense dijo ayer, en un acto oficial, que su Gobierno está trabajando con el de México "para abordar las preocupaciones" que se tienen en este tema, y recordó afirmaciones anteriores del presidente Barack Obama en el sentido de que su Administración "toma muy en serio" esos alegatos. EFE