La presidenta Cristina Fernández, quien convalece de una operación por un hematoma en el cráneo, desconoce el accidente de tren que se produjo el sábado con un saldo de 90 heridos, dijo el miércoles el ministro de Transporte, Florencio Randazzo.

"La presidenta no sabe del hecho ocurrido el día sábado. No creo que contribuya a mejorar su salud enterarse del episodio", dijo Randazzo en rueda de prensa tras anunciar una serie de medidas para la línea de ferrocarril siniestrada.

Un convoy de la línea Sarmiento, que une la capital con suburbios del oeste, chocó contra el paragolpe del andén de la estación cabecera de Once. Cerca de un centenar de personas resultaron heridas.

Fernández, de 60 años, guarda estricto reposo de un mes en la residencia presidencial de Olivos, un suburbio al norte de la capital, desde que el 8 de octubre se le extrajo un coágulo generado por una caída.

La escueta información oficial sobre la mandataria indica que no se le permite seguir noticias de actualidad, ya que los médicos le aconsejaron no estresarse y descansar lo más posible.

El accidente de Once ocurrió una semana antes de las elecciones legislativas del próximo domingo, en las que el oficialismo pondrá en juego el control de Congreso. Los analistas coinciden en que uno de los aspectos que influyó en una notable caída de la popularidad de Fernández tras su reelección en 2011 ha sido el deterioro del transporte público, en especial el sistema ferroviario.

La línea Sarmiento ya ha sufrido tres accidentes en un año y medio. En febrero de 2012, un choque en Once dejó 52 muertos y cientos de heridos. A mediados de este año se registró otro con un saldo de tres heridos.

La justicia investiga las causas de los tres siniestros.

Randazzo anunció el miércoles que la línea Sarmiento será manejada exclusivamente por el Estado — hasta el momento dependía de un consorcio mixto — y que a partir de ahora la Fuerza Aérea llevará adelante los controles psicofísicos a los conductores de ferrocarriles, similares a los que se le realizan a pilotos de aviones comerciales.

"La presidente está en un proceso de reposo. Tengo la convicción de que la presidente me hubiera ordenado hacer lo que estoy haciendo", apuntó Randazzo.