La presidenta Cristina Fernández, quien convalece tras una operación por un hematoma en el cráneo, tiene una evolución normal, pero deberá evitar exposiciones al estrés y guardar reposo hasta el 8 de noviembre, dijeron el miércoles sus médicos.

Fernández, de 60 años, se realizó el miércoles por la noche una tomografía computada de cerebro en el Hospital Universitario Fundación Favaloro, el mismo donde se le practicó el 8 de octubre la cirugía para extraerle un coágulo en el cráneo provocado por una caída.

El resultado del estudio "puso en evidencia una evolución normal para el tiempo transcurrido desde la cirugía", se informó en un parte médico difundido por ese centro de salud.

Agregó que Fernández "continuará con reposo hasta que se cumplan los 30 días de la cirugía, realizándose oportunamente nueva evaluación". Ese plazo se cumplirá el 8 de noviembre.

Mientras la mandataria se recupera en la residencia presidencial de Olivos, un suburbio al norte de la capital, "puede realizar caminatas, pero no ejercicios que requieran un importante esfuerzo físico, y deberá evitar las exposiciones al estrés".

Fernández, en su primera salida de la residencia desde que recibió la alta de la clínica, llegó al Favaloro con una fuerte custodia y permaneció en el lugar unos 45 minutos. No se pudieron observar imágenes de su figura.

Horas, antes el ministro de Transporte Florencio Randazzo había confirmado que Fernández desconoce el accidente de tren que se produjo el sábado con un saldo de 90 heridos.

"La presidenta no sabe del hecho ocurrido el día sábado. No creo que contribuya a mejorar su salud enterarse del episodio", dijo Randazzo en rueda de prensa tras anunciar una serie de medidas para la línea de ferrocarril siniestrada.

Un convoy de la línea Sarmiento, que une la capital con suburbios del oeste, chocó contra el paragolpe del andén de la estación cabecera de Once. Cerca de un centenar de personas resultaron heridas.

El accidente de Once ocurrió una semana antes de las elecciones legislativas que se efectuarán el próximo domingo, en las que el oficialismo pondrá en juego el control de Congreso. Los analistas coinciden en que uno de los aspectos que influyó en una notable caída de la popularidad de Fernández tras su reelección en 2011 ha sido el deterioro del transporte público, en especial el sistema ferroviario.

La línea Sarmiento ya ha sufrido tres accidentes en un año y medio. En febrero de 2012, un choque en Once dejó 52 muertos y cientos de heridos. A mediados de este año se registró otro con un saldo de tres muertos.

La justicia investiga las causas de los tres siniestros.

Randazzo anunció el miércoles que la línea Sarmiento será manejada exclusivamente por el Estado -hasta el momento dependía de un consorcio mixto- y que a partir de ahora la Fuerza Aérea llevará adelante los controles psicofísicos a los conductores de ferrocarriles, similares a los que se le realizan a pilotos de aviones comerciales.

"La presidente está en un proceso de reposo. Tengo la convicción de que la presidente me hubiera ordenado hacer lo que estoy haciendo", apuntó Randazzo.