La pequeña "María", que continua en el hospital a la espera de que finalice su examen médico, no se encuentra en la lista de menores perdidos facilitada por la Interpol a la policía griega.

La central de la Interpol de Lyon confirmó a los servicios policiales helenos que el ADN de "María", hallada en un campamento de gitanos, no coincide con ninguna de las 606 personas que figuran en su registro como desaparecidas y entre las que se encuentran 61 niños que podrían tener la edad de la pequeña.

Panayiotis Pardalis, portavoz de la ONG "La Sonrisa de un Niño", explicó en declaraciones a Efe que "el estado de salud de "María" es bueno, y se espera que salga del hospital entre hoy y mañana".

El portavoz aseguró que la niña "no se queja ni pregunta por su situación, sino que se muestra contenta y comunicativa con los trabajadores sociales que se ocupan de ella".

La pequeña se encuentra en el centro hospitalario desde que el pasado viernes la policía la encontrara en un campamento de gitanos en el centro de Grecia, donde convivía con un matrimonio, que desde ayer se encuentra en prisión preventiva acusado de secuestro de menores y posesión de documentación falsa.

"Según la última información que tenemos, podemos confirmar que "María" estaba siendo explotada", ha declarado Pardalis, en referencia a la publicación de un vídeo en el que se puede ver a la menor bailando con dos personas adultas.

La policía griega no ha encontrado, hasta ahora, pistas relevantes que permitan localizar a los padres biológicos de la menor.

El hallazgo de "María" ha puesto de manifiesto las deficiencias del sistema de registro civil griego, ya que la ausencia de una base de datos centralizada permite numerosos abusos, especialmente en los casos en los que el parto se produce en casa.

En este sentido, el fiscal del Tribunal Supremo de Grecia ha ordenado una investigación a nivel nacional sobre los certificados de nacimiento en el caso de partos caseros, emitidos a partir del 1 de enero de 2008, para evitar el fraude de familias que declaran nacimientos en diferentes regiones administrativas.

Además, el fiscal ha adelantado que en los próximos días se prevé introducir una ley en el Parlamento que regule el registro de niños, de forma que sea obligatoria la realización de una prueba de ADN en los partos caseros que certifique la paternidad de los progenitores.

La pareja de gitanos que se hacía pasar como padres de "María" había registrado a la niña aportando documentos falsos en el registro civil del ayuntamiento de Atenas, una maniobra con la que habían declarado en total catorce niños en los registros civiles de tres ciudades griegas.