El representante especial de la ONU para la controversia fronteriza entre Venezuela y Guyana, Norman Girvan, señaló hoy su satisfacción por el "progreso" realizado por ambos países en la última semana, que condujo a superar la tensión tras la detención de un barco malayo por parte de Venezuela.

Girvan indicó, en un comunicado divulgado hoy, que mantuvo reuniones "muy productivas" por separado con los cancilleres de ambos países el pasado jueves en Puerto España.

Los ministros, el venezolano Elías Jaua y la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, "enfatizaron las excelentes relaciones bilaterales que existen actualmente entre los dos Estados", señaló Girvan.

Los dos cancilleres acogieron favorablemente una iniciativa del enviado de Naciones Unidas que planteó "una serie de pasos" para abordar la controversia fronteriza entre ambos países.

"Estos pasos podrían incluir un calendario de reuniones para avanzar el proceso en los próximos meses", señaló en el comunicado Girvan, un diplomático jamaicano nombrado para el puesto en abril de 2010.

Girvan también señaló su aprecio por la confianza mostrada por ambas partes en el proceso de buenos oficios del secretario general de la ONU, y confió en que podrá ofrecer a ambos cancilleres en las próximas semanas ideas para poder discutirlas en busca de avances.

Ambas Cancillerías anunciaron el viernes pasado que han dado por superada la tensión producida en los últimos días tras la detención de un barco malayo que realizaba tareas de exploración petrolera con una declaración conjunta en la que se comprometen a trabajar en la delimitación de los límites marítimos.

Rodrigues-Birkett y Jaua "acordaron explorar mecanismos en el marco del derecho internacional para abordar el tema de la delimitación marítima", indicó la Cancillería venezolana en un comunicado difundido el viernes.

Ambas naciones mantienen una histórica controversia por el Esequibo, un territorio de 167.839 kilómetros cuadrados en la zona fronteriza que reclama Venezuela y que supone tres cuartas partes del territorio guyanés.

El litigio por ese territorio, muy rico en recursos naturales, se remonta a la época en que Guyana era colonia del Reino Unido y se ha mantenido tras su independencia, en 1966, y está bajo un proceso de mediación constante por parte de las Naciones Unidas.

Los planes guyaneses de conceder permisos de explotación de recursos en ese territorio han revitalizado la controversia, que el Gobierno de Nicolás Maduro ha tratado de mantener a un nivel diplomático, actitud que para la oposición significa una falta de firmeza.