Un tribunal de justicia de El Salvador condenó hoy de siete a cuatro años de cárcel a siete militares de este país por el delito de "agrupaciones ilícitas" y los absolvió por el delito de comercio ilegal de armas.

El Tribunal de Sentencia de Zacatecoluca (centro) dictó "siete y cuatro años de prisión" contra el capitán José Mario Mejía Hernández, el sargento mayor Gilberto Espinoza Hércules y el sargento mayor Francisco Morales Miranda por el delito de agrupaciones ilícitas.

Así también, contra el sargento mayor Víctor Manuel Peña González, los cabos Jorge Nerio Lipe, José Alberto Flores Ramos y el soldado José Luis Chacón Romero, indicó en un comunicado la oficina de prensa de los juzgados salvadoreños, que no detalla a quienes corresponde las penas de cuatro y siete años.

Precisó que todos fueron "absueltos por el delito de comercio ilegal de armas de guerra", principal violación por el que eran procesados, por "la falta de prueba que sustentara" ese hecho.

Mientras que José Mario Mejía Hernández y Francisco Morales Miranda fueron absueltos de todos los cargos, aunque no se precisa si son militares o civiles.

Según el documento, supuestamente los militares simulaban destruir varios lotes de granadas tipo M-67 o explosivos de mano en la hacienda El Ángel, en Tapalhuaca, en el departamento de La Paz (centro).

Sin embargo, "los artefactos eran enterrados y luego transportados hacia el occidente del país por medio de vehículos" para luego ser vendidos.

El ministro de Defensa de El Salvador, David Munguía Payés, aseguró en su momento que los militares intentaron robar al menos 1.812 granadas mediante esa modalidad, que tenían como destino Guatemala y que "posiblemente estaban relacionados" con la organización criminal mexicana Los Zetas. ACAN-EFE