El nuevo filme de Carlos Cuarón, "Besos de azúcar", es un ajuste de cuentas con su adolescencia.

Para este trabajo el realizador mexicano conjuntó la inocencia del primer amor, su pasión por el séptimo arte y el retrato social de un sector de la juventud en el país que, ante la falta de oportunidades, ve como única salida sumarse a las filas de la corrupción y el crimen organizado.

"'Besos de azúcar' es una propuesta muy distinta de filmes mexicanos como 'Nosotros los Nobles' y 'No se aceptan devoluciones'. Algunos críticos me han dicho que este trabajo es una 'comedia social', título con el cual coincido", dijo Cuarón el lunes, durante una conferencia de prensa realizada en la capital mexicana. "Para mí, es muy importante el comentario de la película sobre qué queremos hacer con nuestros jóvenes, a los que estamos aventando al vacío porque en su futuro no hay oportunidades".

El segundo largometraje de Cuarón retrata la historia de Nacho, a quien da vida el actor César Kancino, quien se enamora de Mayra (Daniela Arce), la hija de una poderosa y temible mujer que lidera a vendedores callejeros de Tepito, uno de los barrios más famosos de la capital mexicana donde se practica el comercio informal y el ejercicio de oficios ilegales, como la piratería, el contrabando, la prostitución y el narcotráfico.

"Tepito es un microcosmos de México, entonces pareciera que esta economía informal se estuviera extendiendo al interior del país. Tepito es la cara de un sistema de corrupción en el que estamos envueltos los mexicanos, es la cara más aparente, porque la mayor corrupción está en las élites", apuntó Cuarón.

Luis Usabiaga, co-guionista de "Besos de azúcar" junto con el propio Cuarón, contó que la idea de presentar esta versión postmoderna del clásico de Shakespeare "Romeo y Julieta", nació del gusto de ambos por la película británica "Melody" de Waris Hussein sobre los primeros amores infantiles.

"De alguna manera los dos teníamos ganas de tocar el tema del primer amor. Carlos (Cuarón) propuso que fuera una historia de amor entre dos adolescentes, y yo propuse que la trama se desarrollada en Tepito, cuyos personajes, sonidos y entorno me enamoraron hace muchos años, cuando viví en el corazón de la Ciudad de México", explicó Usabiaga.

"Besos de azúcar" se estrenará el próximo viernes en salas de la capital mexicana, el Estado de México y Morelia. Posteriormente se exhibirá en el interior de México, Los Angeles y hará un recorrido por diversos festivales, entre ellos Londres y República Dominicana.