Mateo Sancho Cardiel

Nueva York, 20 oct (EFEUSA).- Cuando todavía tiene en cartel la comedia sobre la adicción al porno "Don Jon", Julianne Moore cambia de registro hacia el terror al recuperar un clásico de Stephen King, "Carrie", en el que encarna a la terrorífica madre pelirroja que en el clásico de Brian de Palma interpretó Piper Laurie.

En una época en la que el acoso escolar se ha convertido en "bullying" y Stephen King se ha convertido en un autor demasiado comercial, Moore defiende en una entrevista con varios medios internacionales, entre ellos Efe, la necesidad de recuperar aquella historia de una niña cuya angustia se traduce en letal telequinesia.

"Es una película de terror y muy entretenida, pero sobre todo habla del efecto de la aislamiento social, lo que hace en la gente", asegura Moore, quien considera "extraordinario y más profundo de lo que parece" el libro de King, una de sus primeras obras, con cuya nueva versión Moore quiere asustar a la audiencia estadounidense este fin de semana.

La actriz estadounidense interpreta a esa madre dominante que quiere mantener de manera psicopática a su hija fuera del pecado.

Y aunque es difícil quitarse aquellas icónicas imágenes de Sissy Spaceck cubierta de sangre en pleno baile de fin de curso (esta vez es Chloë Grace Moretz la asustadiza joven) y la directora Kimberly Peirce hereda el difícil testigo de De Palma, Moore asume un gran peso en la cinta, aún más que el de Piper Laurie en 1976.

Quizá la garantía de que lo viejo puede funcionar como nuevo es la propia Moore, quien reinventó los melodramas de Douglas Sirk en "Far From Heaven" (por la que ganó la Copa Volpi en Venecia) o se mimetizó con esos setenta que alumbraron el mito de "Carrie" aunque desde una perspectiva muy distinta, la del porno, en "Boogie Nights".

De hecho, Julianne Moore representa todavía en las pantallas estadounidenses el espíritu "vintage" dentro del género porno que obsesiona a Joseph Gordon Levitt en la comedia "Don Jon": de una sensualidad más excitante por ser más real, menos anatómicamente perfecta, más elaborada y más narrativa. La antítesis de ese chico que está saturado de porno e inmune al sexo real.

"Estaba sentada en el avión y cogí el guión. Conforme lo iba leyendo le dije a mi marido, que estaba sentado a mi lado: 'Esto no es sobre el porno. Es adorable, sorprendente, emocionante y divertido. Es una película sobre la intimidad'" asegura. Y su encanto maduro y heterodoxo es capaz de competir con la mismísima Scarlett Johansson.

Y es que Moore, en el firmamento de Hollywood, ha ganado a base de no competir. Pelirroja, pecosa y con rasgos atípicos, ha sido musa de firmas como Tom Ford o Bulgari. Y su talento le ha llevado a protagonizar algunos de los filmes más especiales de los últimos años: "Magnolia", "Children of Men", "The Kids Are All Right" o "The Hours" son hitos de una excelsa filmografía.

Películas con mucha densidad temática que luego, al promocionar, le hacen "hablar demasiado", dice. "Me cansa de tantos años haciendo entrevistas, porque hablas mucho y en realidad no sé nada. Está estipulado que los periodistas me tenéis que hacer preguntas y yo tengo que contestar, pero yo no soy una autoridad para absolutamente nada", protesta.

Quizá por eso está más relajada presentando "Carrie" y "Don Jon", películas en la franja más comercial de su carrera, que hasta ahora ha pasado más desapercibida en títulos como "Evolution", "Crazy Stupid Love" o "Laws of Attraction".

"Me gusta algo cuando es diferente, elijo proyectos que me hacen trabajar con gente con la que me apetecía trabajar. En realidad mi carrera no responde a ningún plan. Pero los actores a veces somos como esos niños que están hartos de ir todos los veranos a la playa con sus padres", asegura.

Pero que no cunda el pánico entre sus fans, porque en contraposición a estos títulos y a su participación en la saga de "The Hunger Games", Julianne Moore volverá al cine de autor de la mano de David Cronenberg, con quien acaba de rodar la película metacinematográfica "Maps to the Stars".

"Creo que va a ser una película maravillosa, de verdad que lo espero", concluye. EFE