El presidente irlandés, Michael D. Higgins, inicia este domingo una visita oficial a México, El Salvador y Costa Rica para reforzar los lazos comerciales y culturales en América Latina, señaló hoy un portavoz oficial.

Higgins, que viajará acompañado por su esposa, Sabina Coyne, y por el secretario de Estado de Comercio y Desarrollo, Joe Costello, ha incluido varios días de trabajo en cada país para mantener encuentros con sus máximos mandatarios, así como con líderes religiosos, comunitarios y empresariales.

Desde que accedió en 2011 a la presidencia de la República de Irlanda, el político laborista ha marcado este tipo de relaciones transatlánticas como una de las prioridades de su cargo, que es principalmente representativo.

Buen conocedor de la cultura latinoamericana y española, el presidente ya visitó el pasado año Chile, Brasil y Argentina y, como preparación, participó junto a su esposa durante el verano de 2012 en los cursos de español para extranjeros que ofrece la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en la ciudad de Santander, en el norte de España.

A su llegada a México el domingo, Higgins depositará un ramo de flores ante el monumento al Batallón de San Patricio, que recuerda a los integrantes de esa unidad, la mayoría irlandeses, que lucharon junto al Ejército mexicano entre 1846 y 1848 para repeler la invasión de Estados Unidos.

Al día siguiente se reunirá ya en el Palacio Nacional con su homólogo mexicano, Enrique Peña Prieto, con quien participará en una ceremonia de firma de un memorándum de entendimiento entre ambos países en materia comercial y de desarrollo.

Ambos dirigentes discutirán el programa que se llevará a cabo con motivo del 40 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Irlanda y México, que se celebrará en 2015.

El martes, Higgins se desplazará hasta la ciudad de Guadalajara, al norte, para pronunciar un discurso en la Cumbre de Negocios, la primera ocasión que un Jefe de Estado o de Gobierno se dirige a este foro económico.

En su último día en el país azteca el miércoles, el presidente participará en acto organizado por el Ministerio irlandés de Asuntos Exteriores bajo el título "Irlanda y México en el siglo XXI: un legado de amistad y un futuro compartido".

Ese mismo día llegará a El Salvador, donde la alcaldesa interina de San Salvador, Gloria Calderón Sol de Oñate, le entregará las llaves de la ciudad y el jueves será recibido en la Casa Presidencial para tratar asuntos bilaterales con su colega salvadoreño, Mauricio Funes, quien le distinguirá con la Orden Nacional José Matías Delgado.

A Higgins le unen lazos especiales con este país por su defensa de los derechos humanos y como autor de varios trabajos sobre la guerra civil salvadoreña (1980-1992).

En este sentido, el presidente visitará el viernes la tumba del asesinado arzobispo de San Salvador Óscar Arnulfo Romero, tiroteado el 24 de marzo de 1980 por un francotirador mientras oficiaba una misa.

Higgins concluirá su periplo latinoamericano con una agenda de trabajo programada del 28 al 30 de octubre en Costa Rica, donde será recibido el lunes en San José por la presidenta, Laura Chinchilla.

Por la tarde, el dirigente irlandés asistirá a una mesa redonda organizada por "El Estado de la Nación", un "think-tank" impulsado por varias universidades de este país para el estudio de cuestiones de desarrollo sostenible, social y económico en Centroamérica.

Al día siguiente, se reunirá con el presidente de la Corte de Derechos Humanos Interamericana, Diego García-Sayan, y asistirá también en el Teatro Nacional a un concierto del pianista costarricense Jorge Briceño.

Antes de partir hacia Dublín, el presidente concluirá su visita oficial con un encuentro con el ministro costarricense de Medio Ambiente, René Castro, con quien tratará temas de desarrollo y biodiversidad y visitará una zona de selva tropical. EFE