Rusia acelera la renovación del italiano Fabio Capello como seleccionador nacional tras lograr anoche la clasificación directa para el Mundial de Brasil como primera del Grupo F, aseguró Vitali Mutkó, ministro de Deportes ruso.

"Sé que las condiciones del nuevo contrato están prácticamente acordadas. Considero que ha cumplido con creces sus obligaciones", afirmó Mutkó, citado por la prensa local.

El ministro alabó al técnico italiano por dedicar mucho tiempo al desarrollo del fútbol ruso y, en particular, por inyectar sangre nueva en el combinado nacional.

Por su parte, el presidente de la Unión de Fútbol de Rusia, Nikolái Tolstij, aseguró que las negociaciones para la renovación de Capello están en marcha.

"Hemos dicho en numerosas ocasiones que Capello es un especialista del más alto nivel, mientras él ha manifestado que le gusta trabajar en Rusia, que las condiciones para ejercer su trabajo son buenas", dijo.

Capello, quien ha expresado su interés en entrenar a la selección de este país hasta el Mundial que Rusia organizará en 2018, ha asegurado que no hablaría de su renovación hasta haber clasificado al equipo nacional.

Rusia logró anoche el billete para Brasil al empatar en Azerbaiyán (1-1), con lo que disputará el próximo año su primera Copa Mundial desde 2002.

Rusia terminó la fase de clasificación como líder del Grupo F, por delante de Portugal, con 22 puntos, tras 7 victorias, un empate y dos derrotas, 20 goles a favor y sólo 5 en contra.

Capello seleccionador ruso desde hace poco más de un año, cumplió con lo prometido y, de paso, de desquitó de la decepción que supuso ser destituido como técnico de Inglaterra antes de la disputa de la pasada Eurocopa.

Hace un año Capello heredó un equipo deprimido y sin norte, ya que la escuadra entrenada por el holandés Dick Advocaat se clasificó sin dificultades para la pasada Eurocopa, ganó el primer partido por goleada, pero fue incapaz de superar la primera fase.

Sin estridencias, primero reforzó la faceta defensiva del equipo, su punto más débil desde tiempo inmemorial, se cargó a la vieja guardia -Arshavin, Pavlyuchenko y Pogrebnyak- e introdujo jugadores jóvenes como Kokorin, Kozlov o Shátov.