Pese a que sigue siendo el único equipo sudamericano que nunca se clasificó a una Copa del Mundo, Venezuela por segunda eliminatoria consecutiva dejó en evidencia que ya no es la cenicienta de la región y que más temprano que tarde puede disputar un Mundial.

Al hacer un balance de la actuación del seleccionado "Vinotinto" durante la eliminatoria sudamericana, el técnico venezolano César Farías consideró que las cuentas son positivas.

"Hay muchas cosas positivas, hay números que demuestran que ha habido una continuidad en la evolución del equipo. No estoy hablando de estos jugadores, no estoy hablando del cuerpo técnico, sino de las distintas eliminatorias que ha sido progresivo", comentó Farías.

"Venezuela se mantuvo en un 60% de la eliminatoria en zona de clasificar o de jugar un repechaje y llegamos a nuestro último partido con posibilidades matemáticas de clasificar", destacó.

En su último choque de la eliminatoria sudamericana el viernes pasado, la "Vinotinto" tenía todavía posibilidades matemáticas, pero necesitaba un verdadero milagro, al tener que golear y esperar una combinación improbable de resultados.

Venezuela subió un peldaño respecto a la eliminatoria del Mundial de Sudáfrica de 2010, al terminar en sexto con 20 puntos, cinco unidades menos que Uruguay --que irá a la repesca-- y se despidió con un empate como dueño de casa 1-1 ante Paraguay, algo impensable años atrás.

"Por primera vez quedamos por encima de Paraguay, terminamos de sextos, yo creo al igual que ustedes que la eliminatoria no era más fácil sin Brasil, creo que eso no beneficia", indicó. Brasil obtuvo la clasificación directa por su condición de anfitrión.

"Ha habido una evolución, quien puede negarlo. Si esta evolución se mantiene, esté Farías o no esté Farías, Venezuela más temprano que tarde clasificará", vaticinó el timonel, cuyo contrato expira en agosto de 2014 y cuya renovación está pendiente. En principio el presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, Rafael Esquivel, ha expresado su interés de que Farías siga al frente de la selección.

Farías recordó que hasta el inicio de la jornada 15 de un total de 18 tenía la misma cantidad de puntos que Uruguay, que disputará un repechaje contra Jordania. "Eso quiere decir que hubo un trabajo, que hubo una evolución".

Pero lo más importante para el timonel venezolano es que el equipo "se globalizó, cada vez hay más venezolanos jugando en ligas extranjeras y detrás viene una gran cantidad de jugadores que deben estar presente" en la próxima eliminatoria.

El ex seleccionador nacional Richard Páez afirmó que a pesar del avance mostrado, el balance "no es el mejor" y señaló que hubo "errores costosos y faltó ser más efectivo de local".

Páez acotó que el punto de quiebre en la eliminatoria fueron los partidos de junio ante Bolivia y Uruguay.

Venezuela puso toda la carne en el asador y pareció enfocarse principalmente en el choque ante Bolivia en las alturas de La Paz. Tras varias semanas de preparación apenas sacó un punto y tres días después frente a Uruguay, los venezolanos perdieron de local 1-0.

"Un punto ante Uruguay pudo cambiar la historia del fútbol venezolano, pero no se especuló, el partido se abordó como uno más", dijo Páez, el predecesor de Farías.

Farías asumió las riendas el 1 de enero de 2008, luego que Páez anunció su renuncia seis días después de un partido entre Venezuela y Bolivia en el estadio Pueblo Nuevo de San Cristóbal, donde recibió abucheos de los asistentes.

Bajo el mando de Páez, la selección de Venezuela tuvo sus primeros logros en el fútbol regional, y dejó de ser el hazmerreír de otros equipos.

Farías, pese a las dudas de muchos por su juventud — entonces tenía 34 años_, no decepcionó y también logró buenos resultados. En esa eliminatoria sumó 16 de los 22 puntos cosechados.

Venezuela comenzó la eliminatoria del Mundial de Brasil con mucha ilusión. En octubre del 2011 logró una inédita victoria 1-0 sobre Argentina. Ganarle a la Albiceleste, después de todo, fue toda una gesta al considerar que había perdido todos los 18 partidos previos que había disputado contra uno de los gigantes mundiales.

En julio de ese año, en Argentina, Venezuela fue la gran sorpresa de la Copa América al figurar en las semifinales por primera vez e invicta. Entonces llegó con solo dos triunfos en 49 partidos en ese torneo.

Venezuela fue superada por Paraguay por penales en semifinales, luego de un empate sin goles en los 90 minutos reglamentarios y los 30 de alargue.

Juan Arango, volante del Borussia Moenchengladbach de Alemania, dijo a la AP que para muchos "parece poco lo logrado, pero estuvimos muy cerca de clasificar. Demostramos que sabemos manejar cuando marcamos un gol, no perdimos en casi todos los partidos en los que marcamos un gol, nunca bajamos los brazos, mostramos madurez, luchamos cada partido y eso es un legado que esperamos quede de ejemplo para el fútbol venezolano".

"No sé si (Farías) va a seguir, pero si no somos mezquinos hay que reconocer su trabajo, más allá de que intento lograr la clasificación, nunca dejó de lado la búsqueda de nuevos talentos, viene trabajando desde hace tiempo en la renovación del equipo", dijo el volante César González en alusión a los casi 50 jugadores que probó durante la eliminatoria, incluyendo a una serie de jugadores juveniles que lograron la hazaña de clasificar por primera vez a los mundiales de las categorías Sub20 y Sub17.