Miles de hondureños explosionaron hoy en una locura de júbilo tras el empate 2-2 logrado en Kingston ante Jamaica, que representó la clasificación de su país al Mundial de Brasil 2014, por tercera vez, desde la hazaña de haber debutado en la máxima competición del fútbol en España'82.

Del júbilo también se ha contagiado el presidente hondureño, Porfirio Lobo, quien dijo a los periodistas que también viajará esta misma noche a San Pedro Sula para recibir a la selección, además de anunciar que mañana es día de asueto para todos los empleados públicos para que festejen la clasificación al Mundial.

Tras el fin del partido, en Tegucigalpa y otras ciudades del país miles de aficionados se volcaron a las calles haciendo sonar petardos, bocinas de coches, motocicletas, trompetas y tambores, entre otros sonidos artificiales para festejar la clasificación.

Hombres, mujeres y niños agitando banderas en azul y blanco, en su mayoría enfundados en camisetas de los mismos colores, gritaban "Viva Honduras", "estamos en el mundial" y "estamos en Brasil", entre otras consignas.

"Hoy aquí nadie duerme, estamos de fiesta", dijo emocionado a un canal de la televisión local un aficionado en el Bulevar Morazán, de la capital hondureña, mientras que una dama desde la caribeña ciudad de La Ceiba expresaba "Gracias selección nacional por esta alegría que nos han regalado".

En San Pedro Sula (norte), la segunda ciudad más importante de Honduras, la emoción será llevada hasta el aeropuerto internacional Ramon Villeda Morales, para recibir como héroes a los jugadores y cuerpo técnico, que arribarán hacia las 02.00 horas locales (08.00 GMT).

Honduras también participó en el Mundial de Sudáfrica 2010, al que clasificó, de la mano del también colombiano Reinaldo Rueda.