La presidenta Cristina Fernández no debe seguir las noticias de la actualidad argentina mientras permanece en reposo por un mes tras haberse operado de un hematoma en el cráneo, informó el miércoles el oficialismo.

"La pretensión es, durante unos días, no estar atenta a lo que es leer diarios y noticias", dijo a la radio La Red Martín Insaurralde, alcalde de la localidad de Lomas de Zamora y candidato oficialista a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires en las legislativas del 27 de octubre.

El funcionario confirmó así lo que algunas versiones periodísticas habían señalado la víspera acerca de que los médicos recomendaron a Fernández, de 60 años, no estresarse y descansar lo más posible durante el reposo que debe guardar en la residencia presidencial de Olivos, en las afueras de la capital argentina.

Al ser consultado sobre cómo está influyendo en su campaña la ausencia de Fernández, quien acompañaba continuamente a Insaurralde en numerosos actos políticos, el candidato dijo que "como dirigente político quiero de Cristina que rápidamente se restablezca en su función... queremos todos que vuelva fuerte".

"Ama este país y yo sé que trabaja 365 días del año, pero son unos días que merece y tiene que cuidarse, se lo pedimos encarecidamente, porque la necesitamos, quedan muchísimas cosas por hacer en Argentina y ella tiene que seguir conduciendo este proceso", sostuvo.

La mandataria fue sometida a una operación quirúrgica en la Fundación Favaloro de Buenos Aires en la que se le evacuó un hematoma en el cráneo que se produjo a causa de un fuerte golpe en la cabeza que sufrió en agosto. Fernández fue dada de alta el domingo de dicho centro médico.

El parte firmado por los doctores Facundo Manes y Gerardo Bozovich informó que los puntos de sutura en la cabeza de Fernández "se retirarán a partir del décimo día" y que "oportunamente se realizará una neuro imagen de control".

Además le ordenaron a la dirigente peronista un "estricto reposo por 30 días y evitar traslado aéreo hasta la próxima decisión médica basada en la evolución", la cual será supervisada por el equipo médico de la Fundación Favaloro y la Unidad Médica Presidencial.

Desde el día en que dejó la clínica ninguna fuente oficial explicó públicamente cómo está la presidenta, quien fue reemplazada por el vicepresidente Amado Boudou al frente del Poder Ejecutivo. El secretismo con el que el gobierno maneja la información relacionada con la salud de Fernández ha sido cuestionado por analistas y opositores.