La IndyCar hará todo lo posible para evitar que se repita un accidente como el de Houston, en el que resultaron heridas más de una decena de personas y el tres veces ganador de las 500 millas de Indianápolis Dario Franchitti terminó en el hospital con un tobillo y dos vértebras fracturadas, dijo el miércoles el director general de la serie Mark Miles.

"Están investigando cuidadosamente las cercas y la colocación de los asientos y todas las cosas que entraban en juego aquí", dijo Miles, que estaba en una conferencia de prensa para anunciar un nuevo patrocinador oficial para la carrera en la histórica Milla de Milwaukee. "En cierto modo, por mucho que el fin de semana no resultó exactamente de la manera que nos gustaría, la valla funcionó y las heridas que sufrieron algunos aficionados fueron relativamente menores. Gracias a Dios que Darío está bien en un accidente increíble. Creo que lo superamos y vamos a aprender de esto".

Franchitti se lastimó cuando su bólido chocó con la parte posterior del auto de Takuma Sato y saltó en el aire contra la valla en una de las últimas curvas del circuito callejero temporal en el Reliant Park. Los restos de los autos y la cerca salieron arrojados hacia la tribuna, con saldo de 13 espectadores y un funcionario IndyCar heridos. Franchitti fue hospitalizado.

El Gran Premio de Houston también se vio obstaculizado por el descubrimiento de un bulto en la pista que tuvieron que arreglar, lo que retrasó la clasificación, y las preguntas que rodearon a Derrick Walker, presidente de competencia de la IndyCar, que no llegó a Houston hasta el sábado por la noche debido a sus obligaciones con un equipo de la Serie Le Mans estadounidense.