Manuel Méndez

Campañas electorales, conflictos limítrofes o ausencias por operaciones médicas rodean la XXIII Cumbre Iberoamericana de Panamá, a la que faltarán al menos cinco jefes de Estado y el rey Juan Carlos.

Varios países están inmersos en procesos electorales durante los próximos cuatro meses: Chile, Costa Rica, Honduras y El Salvador celebrarán comicios presidenciales, legislativos en Argentina y también en Chile y municipales en Venezuela y Ecuador.

Cinco presidentes han descartado ya participar: el chileno Sebastián Piñera, la brasileña Dilma Rousseff, el cubano Raúl Castro, el uruguayo José Mujica y la argentina Cristina Fernández, quien guarda reposo tras ser operada de un hematoma cerebral.

Asimismo, el rey Juan Carlos fue intervenido en una cadera, lo que le impedirá por primera vez acudir a una cumbre iberoamericana desde que se inauguró este foro en 1991 aunque enviará un mensaje grabado en el que enviará su afecto.

El heredero de la Corona española, el príncipe Felipe, sí estará en Panamá y acudirá a la inauguración el viernes de la cumbre y también a la cena de Estado organizada por el país anfitrión.

Aún no han confirmado públicamente si asistirán el venezolano Nicolás Maduro, el ecuatoriano Rafael Correa o el nicaragüense Daniel Ortega.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, expondrá en la cumbre la mejoría de las cifras económicas en su país y el buen trabajo llevado a cabo este año desde la última reunión de Cádiz, según el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Jesús Gracia Aldaz.

Potenciar los lazos económicos con Asia también es otro de los fines de España, que por primera vez hace unos meses participó en calidad de observador en la Cumbre de la Alianza del Pacífico, de la que forman parte México, Colombia, Perú y Chile.

Con la renovación de las cumbres desde Veracruz (México) a partir de 2014, España propugna buscar lo que une más, la lengua, la cultura, el espacio iberoamericano del conocimiento.

Todo ello con el objetivo de fortalecer la Secretaría General Iberoamericana para que la cumbre tenga en ese periodo de dos años, y no de uno como hasta ahora, flexibilidad y agilidad para llevar a cabo todas las actividades entre una cita y otra.

La confirmación en Panamá de la siguiente cumbre en Veracruz en 2014 justificará la primera intervención en este tipo de foros del presidente de México, Enrique Peña Nieto, quien llegó al poder en diciembre de 2012.

Peña Nieto tratará de favorecer en la cita panameña reformas que den lugar a una Conferencia Iberoamericana "renovada, ágil y vigorosa", que preserve su utilidad como espacio para la concertación y la cooperación en un entorno internacional de dificultades económicas y financieras, según las autoridades.

México atraviesa una intensa etapa política por el próximo debate en el Parlamento de reformas claves, aunque la más conflictiva en principio será la energética porque por primera vez en la reciente historia del país plantea una apertura a la empresa privada, con limitaciones, de ciertas operaciones que hasta ahora eran monopolio de la estatal Pemex.

Argentina, cuya delegación encabezará su canciller, Héctor Timerman, celebrará unas legislativas el 27 de octubre cuyo resultado puede ser clave para las presidenciales de 2015 y que vienen precedidas por unas primarias, en agosto, en las que el oficialismo fue derrotado en los principales distritos del país.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, asistirá a la cumbre con la novedad del inicio del diálogo de paz hace casi un año, el 19 de noviembre de 2012, entre su Gobierno y la principal guerrilla del país, las FARC, en La Habana.

Santos, quien asumió el 7 de agosto de 2010, ha dejado ver su intención de presentarse a la reelección para un segundo mandato, aunque la decisión sólo la anunciará en noviembre, seis meses antes de las próximas elecciones presidenciales de mayo.

La decisión definitiva depende en gran medida del diálogo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y de los índices de popularidad, que en los últimos meses se han venido abajo por la gestión gubernamental de la huelga agropecuaria.

La delegación brasileña, encabezada por el canciller Luiz Alberto Figueiredo, quien asumió en agosto pasado, sugerirá estrechar la cooperación en la comunidad iberoamericana, sobre todo en el ámbito de la cultura.

Rousseff afronta en Brasil una pérdida de popularidad por las masivas protestas de junio pasado que revelaron un fuerte malestar por los pésimos servicios públicos y la corrupción.

El mensaje de las protestas fue incorporado a la agenda política y Rousseff recuperó apoyo después de adoptar varias medidas en consonancia con lo que calificó como "voz de la calle", como la contratación de médicos extranjeros para mejorar la atención en la salud pública.

Chile, cuya delegación liderará el canciller Alfredo Moreno, aprovechará la cumbre para proyectar una imagen de país exitoso que crece en medio de la recesión mundial a un ritmo mucho más acelerado que el resto de las economías latinoamericanas.

Además de salir al paso de la previsible reclamación boliviana de una salida soberana al mar por el actual territorio chileno, Moreno seguramente se referirá al éxito de la Alianza del Pacífico, una iniciativa de integración junto con Perú, Colombia y México que será el tercer bloque económico del mundo que más crezca entre 2013 y 2018.

La delegación peruana la encabezará el presidente Ollanta Humala, quien ha visto hundirse su índice de popularidad a solo un 26 % lo que llevó a convocar un diálogo con la oposición para tratar de fijar consensos que permitan mantener el crecimiento económico.

En el terreno económico, grandes proyectos mineros en Perú están paralizados a la espera de la resolución del conflicto generado en la norteña Cajamarca por el proyecto Conga, en el que la estadounidense Newmont planea invertir 4.800 millones de dólares y que es rechazado por supuestos daños ambientales.

Además, miles de mineros informales e ilegales rechazan las medidas de combate a esta actividad lanzadas por el gobierno de Humala.

Venezuela, que celebrará municipales el 8 de diciembre, no ha informado hasta el momento de quién encabezará su delegación. En 2012, en la reunión de Cádiz, estuvo representada a nivel de viceministro de Exteriores.

Caracas comienza a pasar página a la resaca electoral del 14 de abril, unos comicios que fueron traumáticos para el país debido al estrecho margen de la victoria de Maduro, de poco más de 200.000 votos, ante el candidato opositor Henrique Capriles.

Sin embargo, la prioridad de la agenda venezolana es responder a los problemas de una mas que complicada situación económica reflejada en un alto índice de inflación, una ralentización del crecimiento y un dólar desbocado en el mercado paralelo ilegal que más que septuplica el valor oficial.

En Ecuador, donde su presidente Rafael Correa no ha confirmado si acudirá a Panamá, se ha suscitado un intenso debate político y social en su país tras la decisión del gobernante de extraer petróleo de una parte del Parque Nacional Yasuní, zona de gran diversidad biológica de la Amazonía.

Otro gran asunto en Ecuador, que celebrará comicios provinciales, municipales y parroquiales en febrero de 2014, es la campaña "La mano sucia de Chevron", liderada por Correa.

Cuba no ha anunciado hasta el momento qué autoridades integrarán su delegación, pero lo previsible es que la encabece el canciller Bruno Rodríguez.

Cuba acude este año a la cita iberoamericana como país que preside de forma temporal la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), organismo de integración que agrupa a todos los países del continente excepto Estados Unidos y Canadá.

Raúl Castro, quien asumió de forma definitiva la presidencia en 2008, puso en marcha un proceso de reformas económicas para "actualizar" el modelo socialista e intentar superar la grave crisis que la isla arrastra desde la caída del bloque socialista en los años 90.

Ese plan de ajustes ha supuesto una controlada apertura a la iniciativa privada en la isla y ha incluido importantes medidas como una reforma migratoria que eliminó las restricciones para que los cubanos viajen al extranjero o la autorización de la compraventa de viviendas y automóviles entre particulares, prohibido durante décadas.

El boliviano Evo Morales, que gobierna desde 2006, viaja a la cumbre tras haber sido proclamado recientemente por su partido para un tercer mandato (2015-2020) con el respaldo de un fallo del Tribunal Constitucional, lo que rechaza la oposición.

Con vistas también a las elecciones bolivianas de 2014, una nueva redistribución de escaños en la Cámara de Diputados, en base a los datos del Censo de Población de 2012, ha provocado un conflicto entre varias regiones y el Gobierno.

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, acudirá a Panamá con un gran índice de impopularidad y se despedirá de sus homólogos iberoamericanos tras las elecciones del 2 de febrero.

Nicaragua, cuyo presidente Daniel Ortega aún no ha informado públicamente si irá a la cumbre, mantiene en política exterior litigios fronterizos con Colombia y Costa Rica.

Managua demandó a Bogotá ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para que defina el "rumbo exacto" de la frontera marítima entre ambos países en el Caribe y le conceda una plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas desde su costa en el Caribe, con base en los límites definidos en una sentencia del 19 de noviembre pasado.

Además, la CIJ también celebra audiencias este mes en el caso de Costa Rica y Nicaragua para analizar si es necesario o no dictar nuevas medidas cautelares sobre el litigio fronterizo entre ambos.

Precisamente, Costa Rica expresó este lunes ante la CIJ su temor a que uno de los canales construidos por Nicaragua en el territorio de Isla Portillos pueda cambiar de manera irreversible el curso del río San Juan, que sirve de frontera entre ambos países.

El presidente paraguayo, Horacio Cartes, será uno de los novatos de la cumbre después de asumir el 15 de agosto.

Paraguay regresará a estas citas tras haber sido excluido en 2012 de participar en la de Cádiz debido a la crisis originada por la destitución parlamentaria del jefe de Estado Fernando Lugo, que fue vista por sus socios latinoamericanos como una ruptura de la institucionalidad.

Cartes concentró sus esfuerzos los primeros meses en restaurar las relaciones bilaterales con sus principales vecinos para superar el aislamiento de Paraguay del Mercosur y la Unasur durante el breve mandato de Federico Franco, quien sucedió a Lugo en junio de 2012.

El presidente del país anfitrión, el panameño Ricardo Martinelli, también se despedirá de sus homólogos, dado que concluirá su mandato de cinco años el 1 de julio de 2014 después de las elecciones del 4 de mayo.

En su Gobierno, Martinelli impulsa las obras de ampliación del Canal de Panamá y el reordenamiento vial de la capital con la construcción del Metro y la puesta en marcha del Metrobus.

El Salvador, a quien representará el presidente Mauricio Funes, está inmerso en campaña electoral ante los comicios presidenciales del 2 de febrero de 2014, en un ambiente de crisis económica y en el que persiste la inseguridad a pesar de una "tregua" o pacto de no agresión entre pandillas que según el Gobierno ha hecho bajar los homicidios desde marzo de 2012.

La delegación dominicana, que encabezará el presidente Danilo Medina, vive una polémica por un fallo inapelable del Tribunal Constitucional que niega la nacionalidad a los hijos de extranjeros irregulares y que afecta fundamentalmente a decenas de miles de descendientes de haitianos.

El presidente Porfirio Lobo dirigirá la delegación de Honduras, país que celebrará elecciones generales el 24 de noviembre, las novenas consecutivas desde que el país retornó a la democracia en 1980 y que supondrán el fin de la crisis política derivada del golpe de Estado de 2009 contra Manuel Zelaya.

La delegación de Guatemala está previsto que la encabece el presidente Otto Pérez Molina, aunque existe la posibilidad de que cancele su presencia a última hora para resolver asuntos internos, un caso en el que sería representado por su canciller, Fernando Carrera.

Desde el inicio de su mandato, Pérez Molina impulsa a nivel internacional la discusión sobre nuevas estrategias para combatir el narcotráfico, incluyendo la legalización y despenalización de la producción, tráfico y consumo de drogas.

Uruguay solo ha confirmado la asistencia del canciller Luis Almagro, aunque es posible que también acuda el vicepresidente Danilo Astori.

El presidente José Mujica solo ha participado en una cumbre iberoamericana, la del Mar del Plata de 2010, de las tres en las que ha podido hacerlo desde que llegó al poder hace tres años y medio, ya que no acudió ni a la de Asunción en 2011 ni a la de Cádiz en 2012.

Los últimos meses Mujica ha dado relieve a su país en el contexto internacional por un proyecto de legalización de la producción y la distribución de marihuana y la aprobación de leyes como la despenalización del aborto y la autorización del matrimonio homosexual.

Uruguay en la actualidad se encuentra enfrentado con la vecina Argentina por un conflicto relacionado con una planta de celulosa instalada en el lado uruguayo de la frontera común. EFE