Resulta difícil que en ese partido haya un soplo de coraje, ya que el negocio de Chile y Ecuador el martes es un empate que los llevaría a ambos al Mundial de 2014. Si alguno de ellos arriesga, corre el peligro de dejarle el puesto a Uruguay, que al menos tiene asegurado el repechaje ante Jordania.

No es que vayan a relajarse, pero Chile y Ecuador saben que los números le juegan a favor y que si salen a campo traviesa ello podría ser mortífero para el perdedor, en caso de que Uruguay derrote a Argentina, que llega con el primer puesto asegurado a la última fecha de esta carrera sudamericana que se largó hace dos años.

Con Argentina (32 puntos) y Colombia (27) clasificados, los otros dos pasajes directos se lo disputan Ecuador, Chile (25) y Uruguay (22). Fuera de toda discusión quedaron Venezuela (20) y que no puede sumar más unidades ya que tiene fecha libre, Perú (14), Paraguay (12) y Bolivia 11).

Chile-Ecuador jugarán en Santiago y Uruguay-Argentina lo harán en Montevideo, en la 18va y última fecha que se completa con Paraguay-Colombia (Asunción) y Perú-Bolivia (Lima).

Se dice que Uruguay necesita golear, pero eso no es tan así. Lo que necesitan los "Charrúas" primero es ganar y que no haya un empate entre la "Roja" y la "Tricolor".

Si golea, mucho mejor. Pero Uruguay podría bastarle una 2-0 para clasificarse, por ejemplo, si Ecuador vence 3-0 a Chile. Y si Uruguay doblega 3-0 a un equipo argentino con abrumadora ausencia de titulares, entre ellos Lionel Messi, solo necesita una victoria 2-0 de los ecuatorianos, que están casi a salvo de una catástrofe, siempre y cuando no sean goleados.

Simple matemáticas: Ecuador tiene 19 goles a favor y 14 en contra (más 5 de diferencia); Chile 27-24 (más 3) y Uruguay 22-23 (menos uno).

Si apuestan todo, Chile y Ecuador pueden quedarse sin nada.

¿Van a permitir que se les derrumbe el mundo?

Difícilmente. En este tipo de partidos, a veces suele prevalecer un pacto no hablado ni escrito de poca agresión.

"Nosotros no vamos a buscar el empate ni a arreglar nada", dijo en forma tajante el defensor chileno Gary Medel (Cardiff City). "Son 90 minutos a muerte y vamos a salir a buscar el partido".

Uruguay necesita una combinación utópica de resultados. Los múltiples monarcas de la Copa América y bicampeones del Mundo (1930 en casa y 1950 en Brasil) parecen resignados al repechaje, algo que les ocurriría por cuarta vez consecutiva, ya que por esa vía avanzaron a Corea-Japón 2002 y Alemania 2006, cuando en ambos casos el rival fue Australia, y al de Sudáfrica 2010 en una definición ante Costa Rica.

"Además de lo que suceda en el partido va a ser muy importante para lo que venga después, que más que probablemente sea viajar a Jordania para jugar el repechaje", dijo el técnico de Uruguay Oscar Tabárez al sitio oficial de la Conmebol.

Su colega argentino Alejandro Sabella desplegará un equipo con mayoría de suplentes, entre ellos Ezequiel Lavezzi y Rodrigo Palacio, autores de dos goles y uno, respectivamente, en la victoria 3-1 ante Perú, el viernes en Buenos Aires.

Además de Messi y su compañero del Barcelona español Javier Mascherano, ambos por lesión, entre otros ausentes figuran el volante Angel Di María y el atacante Sergio Agüero, quienes no viajarán a Montevideo para que lleguen descansados a jugar este fin de semana para sus clubes (Manchester City, Inglaterra) y Real Madrid, España).

Colombia, que con dos goles de penal de Radamel Falcao y otro de Teófilo Gutiérrez remontó tres tantos de desventaja para igualar 3-3 con Chile en la última fecha, visitará a Paraguay en duelo solo para las estadísticas.

Algo semejante a lo que ocurrirá en el partido Perú-Bolivia, en este caso a puertas cerradas por un castigo que le aplicó la FIFA a la Federación Peruana de Fútbol por incidentes protagonizados por sus parciales el 6 de setiembre cuando el equipo perdió 2-1 con Uruguay.

Además de Argentina y Colombia, el otro representante sudamericano al próximo Mundial es Brasil, en su condición de anfitrión. Restan por repartir dos plazas y media, en este caso último caso la del repechaje.