El libro "Hijas de General" revela los entresijos de la historia familiar de Michelle Bachelet y Evelyn Matthei, dos candidatas a la Presidencia chilena cuyos padres, ambos generales de la Fuerza Aérea, cultivaron una entrañable amistad que el golpe de 1973 borró de un plumazo.

La obra, lanzada esta semana en Chile, trata de explicar "cómo es posible que dos niñas que jugaron juntas en su infancia terminen de candidatas presidenciales en bandos opuestos", cuentan en entrevista con Efe sus autoras, las periodistas Rocío Montes y Nancy Castillo.

Pese a la distancia que hoy separa a la expresidenta y candidata opositora Michelle Bachelet y la aspirante conservadora, Evelyn Matthei, sus orígenes confluyen en una base militar del norte de Chile.

En la base Cerro Moreno de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), cerca de Antofagasta, Bachelet y Matthei jugaban juntas en 1958, cuando la exmandataria tenía 7 años y la exministra del presidente Sebastián Piñera contaba 5 años.

Sus padres, los oficiales Alberto Bachelet y Fernando Matthei, habían sido destinados a ese lugar, donde se conocieron y gestaron una amistad que fue más allá del ámbito profesional.

"Su relación no era de amigos lejanos o conocidos. Eran muy amigos, quizás los mejores amigos dentro de la institución", explica Rocío Montes.

Con los años, sin embargo, su destino se separó abruptamente. Tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, el general Bachelet, leal al presidente Salvador Allende, fue torturado en la Academia de Guerra Aérea (AGA) y falleció en 1974 en una cárcel producto de los tormentos.

Matthei, por su lado, fue ascendido a comandante en jefe de la FACH y formó parte de la Junta Militar que encabezó Augusto Pinochet.

Además, fue director de la AGA mientras su amigo Bachelet y otros oficiales eran torturados, aunque siempre ha argumentado que no supo de los horrores que ocurrieron en ese lugar.

"Matthei admite que le da vergüenza que la FACH haya hecho eso contra sus propios oficiales. Admite que siente un cierto grado de arrepentimiento, aunque cree que no podría haber hecho mucho más que preguntar por la situación de Bachelet", dice la periodista Nancy Castillo.

La justicia chilena ha rechazado en varias ocasiones el procesamiento del exgeneral Matthei en la investigación de la muerte de Bachelet.

Su defensa argumenta que Matthei, que entonces era coronel, no tenía autoridad sobe lo que ocurría en los sótanos de la AGA -donde se cometían las torturas-, ya que estaban a cargo de la Fiscalía de Aviación.

El libro muestra también que Angela Jeria, viuda del general y madre de Michelle Bachelet, ha exculpado siempre a Matthei de la muerte de su marido.

"Ella es una defensora de los derechos humanos y lo considera un tema tan importante que no quiere que se politice. Si lo exculpa es porque tiene el convencimiento de que el general Matthei no tiene ninguna responsabilidad", señala Montes.

Según las autoras, la historia de los dos generales refleja el quiebre político y social que sufrió el país tras el golpe de Estado.

"Retrata el drama de lo que ocurrió a través de dos personajes muy atractivos. El país se dividió en dos y esa división, en mayor o menor medida, dura hasta hoy", afirma Montes.

"Hijas de General" repasa la biografía de Michelle Bachelet y Evelyn Matthei, dos mujeres que, pese a la cercanía de sus padres, nunca fueron amigas y han tenido trayectorias opuestas hasta encontrarse en las elecciones presidenciales de noviembre próximo.

Bachelet tuvo militancia política desde muy joven y estudió medicina en la universidad. Tras la muerte de su padre, ella y su madre fueron detenidas y torturadas, y luego partieron exiliadas a Australia y a la extinta República Democrática Alemana (RDA).

Mientras eso sucedía, Evelyn Matthei vivía en Londres, donde su padre se desempeñaba como agregado aéreo de la embajada chilena. Su vida giraba en torno a las clases de piano, pero finalmente decidió no dedicarse profesionalmente a la música y regresó a Santiago para estudiar en la Universidad Católica.

Las autoras destacan que Matthei entró antes que Bachelet en la política activa, cuando se convirtió en diputada en 1989.

Bachelet tuvo cargos menores hasta que en 2002 fue nombrada ministra de Salud en el gobierno de Ricardo Lagos y dio inicio a una fulgurante carrera política.

"Bachelet es un fenómeno político de teflón, imbatible. Nadie se explica muy bien por qué", señala Montes.

En algo más de once años, la socialista ha ocupado las carteras de Salud y Defensa, ha sido la primera mujer en alcanzar la Presidencia en Chile (2006-2010) y, según los sondeos, tiene todos los números para ganar las próximas elecciones.