La confianza de los inversionistas mundiales en Estados Unidos ha permanecido notablemente inalterada a pesar de una crisis presupuestaria tras otra, pero parece que empiezan a preguntarse si el estancamiento político más reciente opacará su imagen de ser una nación resistente a todo.

Hasta ahora, la reputación del país como el mejor sitio del mundo para invertir sigue inalterada. El bono del Tesoro a 10 años, cimiento del mercado de deuda gubernamental, ha atraído más dinero en las últimas semanas, no menos, y Wall Street sigue cerca de sus mejores registros históricos.

Aun así, las disputas en Washington en torno al tope de endeudamiento federal, que ocurren luego de las registradas en torno a los recortes automáticos al gasto anteriormente este año, están poniendo severamente a prueba la paciencia de los inversionistas. Muchos temen que una mora de pagos sería un punto de inflexión que provocaría una caída abrupta en los precios de los bonos del Tesoro y de las acciones.

La repetida aplicación de estratagemas en torno al presupuesto que colocan al país a la orilla del precipicio hace que algunos pongan en tela de juicio la fe que tienen en Estados Unidos.

"Entre más oportunidades le des a los políticos de echar a perder algo, mayores oportunidades hay... de que lo hagan", dijo Gary Jenkins, director administrativo de Swordfish Research en Londres. "Si esto llega a convertirse en algo usual, entonces, ¿quién sabe?"

El Tesoro federal ha advertido que se quedará sin dinero si el Congreso impide elevar un tope de endeudamiento de 16.700 billones de dólares a más tardar el 17 de octubre, algo que el gobierno necesita para emitir más deuda. Eso ha hecho surgir el fantasma de que Estados Unidos no pueda pagar los intereses de su deuda.

Los republicanos dicen que no permitirán que se tomen más préstamos a menos que los demócratas accedan a reestructurar los programas de beneficencia social o a recortar el déficit. La Casa Blanca ha descartado las negociaciones vinculadas con el tope de la deuda.

El Tesoro ha advertido que una mora en el pago de los bonos podría congelar el crédito global hacia el país, elevar los costos de los préstamos y desatar un desplome económico peor aún que la Gran Recesión.

Pero incluso con un escenario tan calamitoso, los inversionistas siguen adquiriendo bonos del Tesoro. El martes, el rendimiento del bono a 10 años, que cae cuando los inversionistas compran, se ubicó en 2,63%, su nivel más bajo en casi dos meses.

La disputa por el tope del endeudamiento hace recordar el estancamiento en el Congreso en torno al mismo asunto a mediados de 2011.

Los expertos dicen que Estados Unidos atrae dinero ahora por la misma razón que lo hacía en ese entonces: la economía de muchos otros países está en mucho peor estado que la estadounidense. Brasil, China y la India se están desacelerando en forma dramática. Japón se esfuerza por sacudirse un bache de dos décadas. Y los 17 países de la eurozona acaban de salir de una recesión.

"Somos los mejores entre los peores", afirmó David Sherman, director de Cohanzick Management, especializada en manejar fondos de bonos. Y Estados Unidos "tiende a repuntar" de las crisis, agregó.

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Los periodistas de la AP Steve Rothwell en Nueva York, Kelvin Chan en Hong Kong y Sarah DiLorenzo en París contribuyeron a este despacho.