La presidenta Cristina Fernández deberá guardar reposo de entre 30 y 45 días por la cirugía a la que se sometió el martes para extraerle un hematoma subdural crónico y de no mediar complicaciones podrá retomar su vida normal, coincidieron médicos especialistas en neurología.

A la mandataria, de 60 años, se le realizó la "evacuación de un hematoma subdural derecho en una cirugía sin complicaciones", de acuerdo al parte médico del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro. La paciente permanecerá internada en la unidad de cuidados intensivos de esa clínica.

Rolando Cárdenas, neurocirujano y director del Consejo de Stroke de la Sociedad Argentina de Cardiología, dijo a The Associated Press que después de una operación de estas características "por lo general el paciente mantiene un drenaje entre 24 y 72 horas".

"Permanecerá unos días más en terapia para seguir su evolución. Luego los médicos evaluarán si la paciente tiene secuelas. En el caso de Fernández, se le había presentado una transitoria pérdida de fuerza muscular en el brazo izquierdo antes de realizar el procedimiento. Si persiste con esta sintomatología deberá someterse a un tratamiento de rehabilitación motriz para restablecer el funcionamiento del miembro superior comprometido", dijo.

El hematoma subdural crónico consiste en fluido atrapado entre el cráneo y el cerebro. Fernández sufrió el 12 de agosto una contusión en la cabeza de la que el gobierno no suministró mayores detalles. El pasado fin de semana la gobernante se trasladó a la Fundación Favaloro con una fuerte cefalea y una arritmia. Si bien en un principio los médicos le ordenaron reposo por un mes, el lunes reaparecieron los síntomas y se resolvió operarla para extraerle el hematoma.

La operación a la que se sometió Fernández generó múltiples especulaciones sobre su estado de salud y en particular sobre el tiempo que le demandará la recuperación.

Según Cárdenas, "de no haber secuelas, el tiempo de recuperación será más corto. Estimo que en unos 45 días puede estar en el ejercicio pleno de todas las funciones".

El doctor Claudio Santamaría, médico y rector del Instituto Superior de Ciencias de la Salud, indicó que "las estadísticas dicen que del 85% al 90% de los pacientes se cura sin secuelas, y entre un 5% y un 10% a veces tienen alguna complicación, que tiene que ver con el resangrado, y que se vuelva a producir el hematoma subdural".

El médico detalló que la presidenta "no puede andar en auto durante dos a cuatro semanas, porque el movimiento, la traslación y el frenado podría producirle un traumatismo en esa lesión". Tampoco "realizar tareas que impliquen hacen fuerza por entre 6 y 12 semanas".

En cuanto a la medicación, Fernández no podrá tomar aspirinas ni antiinflamatorios porque "son antiagregantes plaquetarios que podrían favorecer el sangrado".

El neurólogo Gabriel Persi, por su parte, consideró que la paciente debería "bajar el nivel de stress" durante el tiempo de reposo porque "cuando un paciente esta estresado aumenta la frecuencia cardíaca, cosa que uno ahora quiere disminuir".

Para ello, Fernández debería delegar responsabilidades y la toma de decisiones durante su recuperación. Pero tratándose de una presidente con una fuerte impronta personalista ello parece difícil.