El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha decidido no examinar el recurso del Gobierno argentino contra los fondos de capital que no se acogieron a la reestructuración de su deuda, lo que obligará a Argentina a agotar las apelaciones en instancias inferiores.

El Supremo no incluyó en la lista de casos que analizará a partir de hoy, cuando comienza el nuevo período de sesiones tras el parón veraniego, el recurso presentado por Argentina contra el fondo NML Capital, que lidera al grupo de acreedores que rechazaron los canjes de deuda con Buenos Aires en 2005 y 2010.

La decisión del Supremo de no actuar obligaría a Argentina a continuar sus recursos contra la sentencia de un tribunal de apelaciones de Nueva York que en octubre del pasado año decidió que el país latinoamericano debía tratar del mismo modo a los acreedores que no aceptaron la reestructuraciones de su deuda.

Los llamados "fondos buitres" adquirieron deuda argentina con altas tasas de interés y riesgo con la esperanza de obtener importantes beneficios, y esos inversores se han negado a aceptar quitas y exigen el cien por cien de la inversión más el pago de intereses.

En agosto pasado otro tribunal de apelaciones dio la razón al grupo de acreedores que no se acogieron al canje de deuda y obligó a Argentina a pagarles 1.330 millones de dólares. El tribunal dijo que esperaría a saber si el Supremo se iba a pronunciar o no sobre el caso para aplicar el fallo.

No obstante, Argentina ha solicitado reconsiderar la decisión, lo que otorga algo de tiempo a Buenos Aires.

La jueza del Supremo estadounidense Sonia Sotomayor fue la que decidió no considerar el caso de Argentina contra NML Capital, una filial del grupo Elliott Management, aunque, como es costumbre, no se dan explicaciones de las razones que han llevado a que el caso quede fuera del curso.

En los canjes de deuda de 2005 y 2010, Argentina logró una adhesión del 93 % para reestructurar una deuda en mora inicial de 102.000 millones de dólares, el mayor cese de pagos de la historia, con una quita del 65 %, fuertes ahorros en intereses y plazos de pago extendidos.

El Fondo Monetario Internacional ha transmitido en el pasado su temor a las implicaciones que una sentencia no favorable a Argentina pueda tener en los procesos de reestructuración de deuda en el futuro.