Miami, 4 oct (EFEUSA).- Los residentes de la costa sur, en el Golfo de México, se preparan para el embate de la tormenta "Karen", algo debilitada, pero que mantiene todavía su potencial de convertirse en huracán antes de tocar tierra.

En declaraciones hoy a Efe, Eric Blake, portavoz del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU. precisó que, aunque algo debilitada, "Karen" arrastra vientos máximos de 50 millas por hora y mantiene todavía su potencial de convertirse en huracán antes de tocar tierra en la costa sur estadounidense.

Saber con certeza dónde y cuándo impactará el centro de "Karen" resulta todavía precipitado; aunque, según un patrón de trayectoria, caen dentro de su radio de acción los estados de Luisiana, Misisipi, Alabama y Florida.

Según algunos cálculos del CNH, el centro de la tormenta puede tocar tierra en algún punto del sureste de Luisiana (en estado de emergencia), cerca de Nueva Orleans, o bien girar hacia el noreste e impactar en la zona de Panhandle (extremo noroeste de Florida), apuntó Blake.

Ante el peligro de la llegada de "Karen", el gobernador de Florida, Rick Scott, declaró en situación de emergencia a 18 condados de la zona de Panhandle.

Una de las principales amenazas, pese a que han disminuido las posibilidades de que "Karen" se convierta en huracán, son los fuertes aguaceros que arrojará a su paso por la costa sur estadounidense, lo que puede causar peligrosas inundaciones y mareas en las zonas bajo alerta.

La undécima tormenta tropical de esta relativamente tranquila temporada de huracanes en la cuenca atlántica se encuentra a 250 millas al sursuroeste de la desembocadura del río Misisipi, y se mueve en dirección nornoroeste con una velocidad de traslación de 10 millas por hora.

El CNH indicó en su boletín más reciente que "Karen" girará hacia el norte temprano en la mañana del sábado y se moverá hacia el noreste el próximo lunes.

Según esta proyección, el centro de "Karen", que aún podría fortalecerse este fin de semana, se situará cerca de la costa sur estadounidense el sábado por la noche.

En anticipación a la llegada del sistema tropical, los empleados de la Agencia para la Gestión de Emergencias de EE.UU. (FEMA) afectados por el cierre parcial de la Administración volverán a sus puestos de trabajo.

Por su parte, los gobernadores de Luisiana y Misisipi, Bobby Jindal y Phil Bryant, respectivamente, declararon el estado de emergencia e instaron a los residentes a extremar las precauciones ante la posibilidad de sufrir el impacto de fuertes vientos, lluvia y altas olas.

En Alabama, un equipo de seguridad desplegó banderas rojas en las zonas costeras para alertar sobre las peligrosas corrientes y resaca que causará el paso de "Karen", mientras que la desembocadura del río Misisipi se cerró hoy al tráfico.

Al menos dos compañía petroleras han evacuado al personal no esencial que opera en las plataformas marinas de producción y perforación en esa zona del Golfo de México, según recogieron medios locales.

Se mantiene una vigilancia de huracán (paso del sistema en 48 horas) desde Grand Isle, en el estado de Luisiana, hacia el oeste hasta Destin, en Florida, y un aviso de tormenta (paso del sistema en 36 horas) para el oeste, desde Grand Isle hasta Morgan City, el Luisiana, y hasta la desembocadura del río Pearl.

Hay también una vigilancia de tormenta para el área metropolitana de Nueva Orleans, los lagos Maurepas y Pontchartrain, y desde Destin a Indian Pass, en Florida.

Nueva Orleans y las costas de Luisiana fueron azotadas en el año 2005 por el huracán Katrina, que con fuerza tres (cinco niveles), ocasionó 1.800 muertes y daños materiales por valor de 80.000 millones de dólares, lo que le convierte en uno de los cinco más dañinos de la historia. EFE

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