Marina Silva, la principal candidata de la oposición para las elecciones presidenciales del próximo año, no logró reunir suficientes firmas para inscribir su nuevo partido, dictó el principal tribunal electoral de Brasil.

Eso significa que la ex senadora y ministra del ambiente no podrá postularse como candidata a menos que lo haga por otro partido político.

La Corte Superior Electoral informó el jueves por la noche que a la Red de Sostenibilidad de Silva le faltaban 50.000 firmas del total de 492.000 firmas de votantes aptos para inscribir su nuevo partido.

Tras conocer el fallo, Silva dijo que aunque el partido no había sido inscrito, "tenemos lo que es más importante. Tenemos ética".

Silva tiene hasta el sábado para decidir si se une a otro partido.

Cuando fundó su partido a principios de este año, Silva dijo que: "No se trata de un partido creado sólo para las elecciones. Se trata de un partido que insta a una nueva visión del mundo, en el cual seremos participantes, no sólo espectadores".

Recientes encuestas de opinión indican que Silva, que fue ministra del ambiente bajo el gobierno del predecesor de Rousseff, Luiz Inacio Lula da Silva, había emergido con mayor fuerza después de las protestas que se realizaron en todo el país en junio y provocaron el descenso de la popularidad de varios importante políticos.

Una encuesta realizada a principios de agosto por Datafolha, una de las principales encuestadoras y firmas de estadísticas, indicaba que el 26% de los votantes aptos la consideraban como su candidata favorita en todo el país. Mientras tanto, la presidenta brasileña recibió un 35%.

Datafolha cuestionó a 2.615 personas en el muestreo realizado del 7 al 9 de agosto. El margen de error fue de dos puntos porcentuales.

Silva ha obtenido apoyo internacional por sus esfuerzos de tratar de preservar los bosques tropicales de la Amazonía de Brasil durante su ejercicio en el cargo de ministra del ambiente.

La candidata provocó la división del Partido de los Trabajadores de Rousseff en el 2009 por diferencias políticas y se unió al Partido Verde. Se postuló a la presidencia en el 2010 y ganó sorprendentemente 20 millones de votos en las elecciones generales, pero no fueron suficientes para avanzar a la segunda ronda.