El poder del bate latinoamericano comenzó de forma brillante en la series de división de la Liga Nacional al tener al jardinero derecho puertorriqueño Carlos Beltrán y al primera base mexicano Adrián González de grandes protagonistas.

Beltrán, de 36 años, que ya se había ganado el prestigio de ser uno de los peloteros que mejor respondía cuando llegaba la competición de la fase final, no hizo de nuevo al pegar un jonrón monumental que ayudó a los Cardenales de San Luis a vencer por 9-1 a los Piratas de Pittsburgh.

El cuadrangular de Beltrán fue el que abrió el racimo de siete carreras que anotaron los Cardenales en la parte baja de la tercera entrada y que serían decisivas.

Esta vez el cuadrangular de Beltrán fue el decimoquinto que conecta en los "plaoffs" y que le permite empatar en el octavo lugar con el legendario Babe Ruth en la lista de todos los tiempos.

La acción de Beltrán le hace también merecedor a que sea más que nunca considerada ya como una auténtico "Mister Octubre", algo que sus compañeros de equipo no tienen ningún problema en reconocerlo.

La histórica lista la sigue encabezando el dominicano Manny Ramírez que llegó a los 29 jonrones, seguido por el boricua Bernie Williams (20) y Derek Jeter, ambos con 20 cada uno.

Mientras que los legendarios Mickey Mantle y Reggie Jackson junto con el dominicano Albert Pujols comparten el cuarto lugar con 18 jonrones cada uno.

El séptimo puesto es para Jim Thome (17), seguido por Ruth y Beltrán, el décimo lugar lo comparten el dominicano Nelson Cruz, Jayson Werth y David Justice, que han pegado 14 cuadrangulares cada uno durante su participación en la fase final.

Beltrán reiteró una vez más que no hace nada distinto en la fase final a lo que es habitual con su juego ofensivo durante la temporada regular.

"Para mi es muy sencillo", comentó Beltrán al concluir el partido. "Considero que Dios me da la oportunidad de jugar en partidos importantes, y el trabajo a través de los años".

Beltrán reconoció que la experiencia también formaba parte de esa eficacia que tenía con el bate a la hora de jugar partidos importantes.

"Creo que como un jugador de béisbol, que siempre sueña con poder disputar partidos de postemporada, el objetivo es tratar de ganar una Serie Mundial y por lo tanto intentas dar lo mejor", subrayó Beltrán. "Sabes, no hay ninguna otra explicación".

Dentro del los Cardenales fueron unánimes al reconocer que Beltrán responde igual en el primer partido de la temporada regular que cuando llega a la fase final porque su concepto de la profesionalidad y del amor al deporte del béisbol es muy especial y eso ha sido lo que le ha llevado a ser elegido ocho veces al Juego de las Estrellas, a pesar de tener problemas con las lesiones.

Su gran actuación en la fase final la tuvo en los "playoffs" del 2004 cuando jugó con los Astros de Houston y logró ocho jonrones y 14 carreras impulsadas en 12 juegos.

Desde entonces también brilló con los Mets de Nueva York y ahora con los Cardenales, donde algunos compañeros lo consideran como el arma secreta con la que pueden sorprender a los rivales.

Por su parte, el manejador del equipo de San Luis, Mike Matheny, reconoció que estaban ante un auténtico "maestro" de como se tenía que jugar en los partidos decisivos.

"Quiero decir, le encanta el juego, es un apasionado y además disfruta enseñar a sus compañeros algunas de las cosas que ha aprendido", destacó Matheny. "Ha sido una increíble, increíble ventaja en tenerlo dentro del equipo y sobre todo para ayudar a nuestros jugadores jóvenes a desarrollar su talento".

Mostrarles el camino en octubre --cuando realmente se deciden los títulos en las Grandes Ligas-- es una gran parte de lo que Beltrán ha entregado a los Cardenales como pelotero y una vez más lo hizo en el diamante en otra noche histórica para el béisbol de las Grandes Ligas y de Puerto Rico.

Mientras, que en Atlanta, González también abrió el camino del triunfo a los Dodgers de Los Ángeles al imponerse por 6-1 al equipo local de los Bravos.

González se encargó de pegar jonrón de dos carreras en la parte alta del tercer episodio para poner el marcador parcial de 4-0 que sería decisivo.

El toletero mexicano se fue de 5-2 con anotación y dos impulsadas, mientras que el jardinero novato cubano Yasiel Puig tuvo de 5-2 con anotación.

Pero también los dominicanos, el tercera base Juan Uribe, que pegó imparable en tres turnos a bate y piso una vez la registradora, junto con el campocorto Hanley Ramírez que tuvo de 5-1 e impulsada ayudaron a la ofensiva ganadora de los Dodgers.