El Real Madrid completó un entrenamiento en Valdebebas con su plantilla dividida entre los titulares de anoche ante el Copenhague danés, que tuvieron una sesión de recuperación, y los suplentes entre los que estuvieron Sergio Ramos e Isco Alarcón, que trabajaron con intensidad con la mente puesta en el Levante.

El equipo de Carlo Ancelotti consiguió una goleada balsámica al momento que vive en Liga, a cinco puntos de Barcelona y Atlético de Madrid, y con el 4-0 al Copenhague y el nuevo fallo del Juventus italiano, que empató ante el Galatasaray, dio un paso de gigante hacia los octavos de final de la competición tras haber disputado tan solo dos jornadas.

Con la moral reforzada y dejando en el olvido el derbi madrileño perdido ante el Atlético de Madrid, horas después de su triunfo europeo los jugadores madridistas llegaron a la ciudad deportiva para recuperarse del esfuerzo, en el caso de los titulares, y trabajar sobre el césped los jugadores que ayer no participaron o que lo hicieron pocos minutos.

De esta forma Sergio Ramos e Isco, ayer suplentes, se entrenaron junto a Arbeloa, Nacho, Coentrao, Casemiro, Jesé y Morata en un grupo reforzado por canteranos como Pulido, Casado, Llorente, Omar, José Rodríguez, Jaime y Lucas, según informa la web del club. Trabajaron la circulación y el toque del esférico en dos rondos.

Mientras, en otra parte del campo los cuatro porteros, Diego López, Jesús Fernández, Tomás Mejías e Iker Casillas que ayer disputó su segundo partido oficial de la temporada, se entrenaron con su preparador Villiam Vecchi.

Los lesionados Xabi Alonso y el galés Gareth Bale prosiguieron con sus planes de recuperación. Los dos están descartados para el próximo partido del Real Madrid, el que el sábado disputa en el terreno del Levante en la octava jornada de la Liga BBVA.