Las autoridades de Pakistán han decidido, a pesar de un reciente anuncio en sentido contrario, mantener "de momento" la moratoria sobre la pena de muerte vigente en la pasada legislatura, dijo hoy a Efe un portavoz gubernamental.

"La moratoria de los últimos cinco años se mantiene hasta que el primer ministro (Nawaz Sharif) y el presidente (Mamnún Husein) se reúnan para abordar el tema", afirmó el portavoz del ministerio de Interior, Umar Hamid Khan.

El portavoz rehusó especificar cuándo se producirá dicho encuentro -"puede ser en una semana o nunca", dijo- y se limitó a reiterar que la moratoria "sigue vigente por ahora".

El pasado julio, un mes después de asumir el poder, el Gobierno de la conservadora Liga Musulmana (PML-N) anunció que se reanudaban las ejecuciones y que los casos de los casi 8.000 reos sentenciados a muerte en las cárceles paquistaníes se iban a revisar uno a uno.

La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán (HRCP), Zohra Yusuf, calificó como "buenas noticias" la decisión del Ejecutivo, aunque añadió que es "muy poco probable que el actual Gobierno tome un compromiso por cinco años como el anterior".

La anterior moratoria de ejecuciones fue impuesta en 2008 por el expresidente Asif Ali Zardari, cuya mujer, Benazir Bhuto, estaba llamada a liderar el país pero murió en un atentado semanas antes, en diciembre de 2007.

Bhuto era una firme opositora de la pena de muerte, quizás porque su propio padre, el exprimer ministro Zulfikar Alí Bhuto, fue ahorcado tras ser depuesto en un golpe de Estado en 1979.

Para Yusuf, los motivos del momentáneo cambio de decisión del Gobierno de la PML-N deben buscarse, en parte, en las amenazas vertidas este verano por los talibanes locales de aumentar la intensidad de sus ataques si alguno de sus miembros era ejecutado.

La presidenta de la HRCP también mencionó como posible acicate para el Ejecutivo las señales emitidas desde al UE sobre los efectos negativos que tendría una posible vuelta de los patíbulos en este país sobre las relaciones comunitarias con Pakistán.

Uno de los argumentos más habituales entre los sectores paquistaníes que promueven la pena capital es que esta casa con los principios de la religión musulmana que deben regir una república islámica como Pakistán.

Ante este argumento, los defensores de los derechos humanos arguyen que el Corán prescribe la muerte para dos ofensas, pero que en Pakistán se castigan con esa pena hasta 28 delitos diferentes. EFE