Los Cachorros de Chicago despidieron el lunes al piloto Dale Sveum tras terminar últimos en la división Central de la Liga Nacional por primera vez en siete años.

La novena perdió 41 de sus últimos 59 juegos, incluidos seis de los últimos siete. Terminó con marca de 66-96.

En las dos temporadas que Sveum estuvo en el timón, su marca fue de 127-197. Sveum tenía otro año de contrato.

Theo Epstein, el presidente de operaciones de béisbol de los Cachorros, dijo que Sveum no es el "chivo expiatorio" por los malos resultados.

"La decisión que se tomó para busca un nuevo mánager no se hizo a raíz de victorias y derrotas", dijo Epstein. "Nuestra marca obedece a un plan a largo plazo y los cambios que hemos hechos — algunos buenos, y unos cuantos que hubiésemos querido hacer diferente — procurar apuntalar esta estrategia".

El piloto se vio perjudicado por los lentos progresos del paracorto Starlin Castro y el primera base Anthony Rizzo, en quienes los Cachorros cifraban grandes esperanzas pero que este año defraudaron.

Con talentosos prospectos como Javier Báez, Jorge Soler, Albert Almora y Kris Bryant en camino, el panorama luce alentador en las menores. En el equipo grande, la cosa es distinta.

Epstein y compañía se abocaron a una purga de contratos de largo plazo y traspasar a cualquiera con valor para acumular prospectos. El efecto inmediato ha sido un número cuantioso de derrotas para una franquicia cuyo último campeonato se remonta a 1908. Han perdido al menos 91 juegos en tres temporadas seguidas por primera vez. Todo indica que está a un año o dos de un repunte en la columna de victorias.

La partida de Sveum seguramente alimentará los rumores sobre el mánager de los Yanquis Joe Girardi, que no logró clasificar al equipo a los playoffs. Girardi es oriundo de Peoria y tiene raíces en esta región. Jugó en la vecina universidad de Northwestern.

Si estuviese disponible, seguramente sería tenido en cuenta por los Cachorros.