Aprovechando los rayos del sol, se encendió el domingo la llama olímpica que iluminará los Juegos de Invierno en la ciudad rusa de Sochi.

La ceremonia de encendido se efectuó sin inconvenientes en el sur de Grecia, desde donde iniciará su largo recorrido por nueve husos horarios y hasta una incursión espacial antes de llegar a la sede de las olimpíadas del 7 al 23 de febrero.

Durante el acto, 21 actrices ataviadas con túnicas de las antiguas sacerdotisas dieron un marco colorido al encendido de la llama por medio de un espejo parabólico.

La actriz Ino Menegaki, en el papel de suma sacerdotisa, invocó al dios Apolo antes de que la antorcha fuera entregada al esquiador griego Ioannis Antoniou, de 18 años. Después, el jugador profesional de hockey sobre hielo Alex Ovechkin, un ruso que juega en la NHL estadounidense, tendrá a su cargo el tramo siguiente.

El flamante presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, estuvo presente en la ceremonia de 20 minutos,

"Los Juegos Olímpicos deberían inspirar al mundo y especialmente a las autoridades políticas demostrándoles que las disputas y los conflictos pueden ser encarados por medios pacíficos", afirmó Bach. "Creo que tendrá un efecto muy positivo en Rusia. Demostrará una nueva Rusia al mundo y también abrirá la sociedad civil".

Unos 2.800 atletas de más de 80 países deben competir en Sochi.

El tramo ruso del paso de la antorcha olímpica abarcará 65.000 kilómetros (40.390 millas) antes de los juegos. Será transportada en globo aeróstato, trineo de perros y un rompehielos nuclear antes de un viaje al espacio el 7 de noviembre.

Los organizadores de Sochi prometieron que la ruta de la antorcha estará a no más de una hora de viaje para el 90 % de la población rusa.

"No hay mayor privilegio que estar aquí en el hogar espiritual del movimiento olímpico", afirmó Dmitry Chernyshenko, director de organización de Sochi 2014. "Este es el comienzo de un viaje épico de la antorcha olímpica, un viaje que cambiará Rusia para siempre".

La etapa griega abarcará unos 2.000 kilómetros (1.250 millas) hasta su entrega el 7 de octubre en el Estadio Panateneo en Atenas, sede de los primeros juegos modernos en 1896.