El recuerdo de esta semana será imborrable para el portugués Joao Sousa, 77 del mundo, que se hizo con el título más importante de su carrera y se convirtió en el primer jugador de esta nacionalidad en ganar un torneo ATP al derrotar al francés Julien Benneteau en la final de Kuala Lumpur por 2-6, 7-5 y 6-4.

Hasta hoy, solo Frederico Gil había llegado más lejos en el tenis luso, al alcanzar la final del torneo de Oeiras (Estoril) en mayo de 2010 donde cayó frente al español Albert Montañés.

Sousa salvó seis de los ocho puntos de rotura que su rival dispuso en el partido y se hizo con el triunfo en dos horas y 18 minutos para convertirse en el séptimo jugador que esta temporada inaugura su palmarés.

Verdugo de David Ferrer en cuartos de final y del austríaco Jurgen Melzer en semifinales, Sousa, que vive habitualmente en Barcelona, se había presentado en Kuala en el puesto 77 gracias a las semifinales que logró la semana pasada en St. Petersburgo donde cedió ante el español Guillermo García López.

Tanto Sousa como Benneteau aspiraban a ganar, y triunfó el portugués que se convirtió en el duodécimo jugador, no cabeza de serie, que gana un título esta temporada, siendo el último el croata Ivo Karlovic en julio, en Bogotá.

Benneteau, de 31 años, había alcanzado la final el pasado año también y llegó al último partido sin ceder un set, con una esperanzadora victoria ante el suizo Stanislas Wawrinka en semifinales. Su experiencia parecía clave, y a su favor para la final, pero encajó su novena derrota en estos partidos decisivos, en parte por no saber aprovechar con más acierto los ocho puntos de rotura que dispuso.

Sousa acertó a romper en dos de las seis ocasiones que tuvo y ahí cimentó su victoria histórica que le llevará el lunes a entrar por primera vez entre los cincuenta mejores del mundo.