The Young and Prodigious Spivet", el filme de Jean Pierre Jeunet que hoy clausura el Festival de San Sebastián, ha sido rodado en EE.UU. y en Canadá, pero no es una película americana, según el director, porque "en Hollywood no hay libertad, todo está formateado e impera la ley del beneficio".

"Es una película americana falsa, con producción francesa y canadiense", ha subrayado el director de "Amelie", que en "Alien Resurrection" comprobó lo que significaba rodar para un gran estudio americano y las concesiones que implica.

"Para mí, lo más importante en el cine es la palabra libertad", ha subrayado durante la rueda de prensa posterior a la proyección, en estreno mundial, de su nueva película, que narra en 3D el viaje de un niño prodigio de 12 años, a través de EE.UU., para recoger un prestigioso premio científico.

Basado en una novela de Reuf Larsen, el argumento se centra en el personaje de Spivet (Kyle Catlett), que vive en un rancho de Montana con sus padres, una insólita pareja formada por un rudo "cowboy", interpretado por Callum Keith Rennie, y una naturista especializada en la morfología de los saltamontes y otros insectos, Helena Bonham Carter.

Spivet tiene dos hermanos, Layton (Jakob Davies), que es el favorito de su padre, y Gracie (Niamh Wilson), una adolescente obsesionada con convertirse en una estrella del cine o la televisión.

La adaptación de la novela ha corrido a cargo del propio Jeunet y de Guillaume Laurent, con quien ya trabajó en "Le fabuleux destin d'Amélie Poulain" y en "Un long dimanche de fiançailles".

El propio Larsen ha contado hoy en San Sebastián que otros cuatro directores le hicieron ofertas para llevar al cine al pequeño Spivet. Ni más ni menos que Tim Burton, Alfonso Cuarón, Wes Anderson y Guillermo del Toro, pero fue finalmente Jeunet quien se llevó el gato al agua.

"Todo lo que aparece en la película, salvo algún detalle, estaba en el libro", asegura un Jeunet asombrado por la cercanía del universo de Larsen al suyo propio, algo que el escritor, de ascendencia noruega explica declarándose fan de películas como "Delicatessen" o "Le fabuleux destin d'Amélie Poulain".

Jeunet "ya estaba en la novela" antes de adaptarla, ha señalado.

El director, por su parte, destaca dos temas principales que acercan la historia a su filmografía y sus obsesiones: la dualidad poesía/ciencia y "la sinceridad" de un niño en el que él mismo se ve identificado.

"Es un niño que se dedica a dibujar y que de pronto se ve propulsado a primera fila, pero no le interesa, lo único que quiere es volver a su casa a seguir dibujando", señala.

"Yo hago películas por el placer de hacerlas", añade citando a Jean Renoir, y "eso es lo que les enseño a mis alumnos".

Eso sí, cuando se le pregunta por su próximo proyecto, asegura que no tiene ni idea. "Creo que ya he filmado todo lo que me gusta, no sé qué voy a hacer después", dice el cineasta, acostumbrado a tomarse su tiempo entre una película y otra. Su anterior trabajo, "Micmacs à tire-larigot", es de 2009, aunque en España se estrenó dos años después.

Sobre el uso del 3D, explica que la novela original estaba llena de dibujos en los márgenes que pedían a gritos ser recreadas en tres dimensiones, una técnica que por otro lado no le resulta extraña, ya que, desde bien pequeño, aunque de forma rudimentaria, se dedicaba a "cortar imágenes y cambiar el orden" con un viejo "View Master".

"The Young and Prodigious Spivet" se estrenará en Francia el 16 de octubre y en España, aunque aún no hay fecha concreta, a lo largo de este invierno.