Jairo Mejía

Washington, 28 sep (EFEUSA).- La ideología económica republicana cada vez se inspira con más insistencia en el universo de ficción creado por Ayn Rand (1905-1982), convertida en profeta de un nuevo movimiento conservador que considera al estado del bienestar como la semilla del autoritarismo.

Las nuevas figuras republicanas, el movimiento del Tea Party o el rechazo frontal a la reforma sanitaria de Barack Obama están inspiradas en diverso grado por Ayn Rand y su novela "Atlas Shrugged" (La Rebelión de Atlas), un libro publicado en 1957 cuya impronta en Estados Unidos es comparada a la de la Biblia.

"Es uno de los libros más influyentes en la vida política estadounidense y entre los republicanos", indicó en una entrevista con Efe Jennifer Burns, historiadora y autora del libro "Goddess of the Market: Ayn Rand and the American Right", considerado un análisis de referencia sobre la vida de esta escritora nacida en Rusia.

Rand, referente del movimiento "objetivista", alababa el egoísmo como modo de perfeccionar el sistema capitalista, llevaba al extremo el concepto liberal del "laissez faire" y el individualismo, y divide al mundo entre "productores" (buenos) y los "gorrones" o "expropiadores" (malos).

"Básicamente, ella criticaba que el gobierno toma riqueza de la parte productiva para darla a la menos productiva de la sociedad (...) y que el Estado solo debía encargarse de la seguridad, de meter criminales en prisión y defender el país", explica esta profesora de Stanford.

Estos principios fueron característica central de la campaña y la retórica del candidato presidencial republicano Mitt Romney en la contienda electoral de 2012, cuando proponía menos subsidios y mantener un fuerte presupuesto de defensa.

El número dos de Romney, el congresista Paul Ryan, autor de la política fiscal republicana, ha reconocido en público que las ideas de Rand han sido base de su "sistema de valores" y le han "inspirado" tanto que pide a los miembros de su equipo que la lean.

Su propuesta presupuestaria es una de las que más reduce las partidas sociales en la historia reciente.

Pretende cambiar todo el sistema de salud para desvincularlo del Estado y reducir los impuestos radicalmente, especialmente entre "los creadores de empleos", un término acuñado por los republicanos con claros paralelismos con la literatura de Rand.

Ayn Rand ha sido un referente para personas tan influyentes como Alan Greenspan, anterior presidente de la Reserva Federal, y ha alimentado al movimiento ultraconservador del Tea Party o a los "libertarios conservadores" que buscan reducir el tamaño del estado al mínimo.

Durante el debate en la Cámara de Representantes para recortar el presupuesto de "cupones de alimentos", cuyos beneficiarios se han multiplicado desde 2008, varios legisladores reiteraron que esas ayudas invitan a que muchos "se pasen el día en el sofá a costa de los contribuyentes" y no quieran trabajar.

En opinión de Burns, las ideas defendidas por Rand también permiten explicar el desacuerdo de tres años entre demócratas y republicanos en el Congreso, que una vez más amenaza con llevar a EEUU a comenzar un nuevo año fiscal sin presupuesto o a suspender pagos.

"Para Rand era más importante tener razón, hacer lo correcto, que el pragmatismo y eso hace complicado llegar a compromisos", apunta Burns.

No obstante, por el momento el universo egoísta e individualista de Rand es demasiado extremo para una audiencia general y solo algunos políticos del movimiento ácrata conservador de los "libertarios" han adoptado otras características como su oposición a las intervenciones militares extranjeras o el derecho al aborto.

El "objetivismo", que cuenta con su propio club académico en Harvard y se ha extendido más allá de Rand, ha sido cómodamente adoptado por poderosos donantes republicanos, centros de estudio conservadores o financieros, lo que permite augurar larga vida a estas ideas.

"Lo que convierte al mundo de ficción de Rand en una figura tan influyente es que su literatura atrae más que los estudios académicos y ha perdurado y perdurará en el tiempo", reflexiona Burns. EFEUSA