Naciones Unidas, 28 sep (EFEUSA).- El jefe del Gobierno de Andorra, Antoni Martí, destacó hoy la importancia del compromiso alcanzado por el Consejo de Seguridad de la ONU sobre el uso de armas químicas en Siria y pidió un mayor esfuerzo para avanzar en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

En su primera intervención en los debates de la Asamblea General de Naciones Unidas, Martí destacó la "fuerte reacción" de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido al ataque con armas químicas del 21 de agosto, lo que, unido a la actitud "pragmática" de Rusia, ha permitido avanzar en esta cuestión.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el viernes por unanimidad una resolución que condena el uso de armas químicas en Siria y advierte al régimen de Damasco de que habrá "consecuencias" sin incumple sus compromisos internacionales.

Martí recalcó que el ataque químico del 21 de agosto en la periferia de Damasco requería "respuestas claras y firmes", lo que según él se ha traducido en el pacto para reunir y desmantelar el arsenal químico sirio y para aprovechar la dinámica y lanzar un nuevo impulso diplomático en busca de un acuerdo negociado a la guerra.

El jefe del Gobierno de Andorra recordó una frase del presidente francés y copríncipe de Andorra, François Hollande, quien señaló el martes ante la Asamblea que la ONU tiene la responsabilidad de emprender acciones, ya que "la peor decisión es no tomar decisiones".

Si en Siria la comunidad internacional ha alcanzado finalmente un equilibrio entre posturas, deseó que también se produzca lo mismo en las nuevas negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, a fin de que estos últimos logren tener un Estado y los primeros garanticen la seguridad del suyo.

Asimismo, Martí pidió hoy más esfuerzo para que el mundo avance en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y, en ese sentido, advirtió de que la mayoría de las metas fijadas en 2000 no serán logradas para 2015.

Al respecto, citó los insuficientes avances en la protección del medio ambiente, el aumento de la mortalidad infantil en las regiones más pobres, los escasos avances contra la prevención del sida/VIH en los países más deprimidos y la imposibilidad de lograr la educación primaria universal para dentro de dos años.

Sin embargo, el gobernante no dejó de reconocer los avances destacables en otras áreas, como la reducción a la mitad del número de personas que viven en extrema pobreza, el aumento del acceso al agua potable o la mejora en la lucha contra la malaria y la tuberculosis, así como que la reducción a la mitad del hambre para 2015 parece posible de alcanzar.

Martí hizo un llamamiento general a que las instituciones internacionales (incluida la ONU) y los líderes nacionales hagan un esfuerzo para mejorar la calidad de la vida de la población mundial, ya que de otra forma se corre "el riesgo" de que ser vistos como algo "alejado" de la vida diaria y los problemas cotidianos.

Y advirtió del riesgo de que conceptos como la democracia, los derechos humanos y el derecho internacional se conviertan en palabras "sin sentido".

Martí recordó también que se cumplen veinte años del acceso de su país a Naciones Unidas tras la entrada en vigor de la Constitución, lo que marcó el reconocimiento internacional de la realidad que ha definido a Andorra durante 700 años: un país soberano, democrático y sin ejército, que se ha mantenido neutral. EFE

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