Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1), Dani Pedrosa (Repsol Honda RC 213 V) y Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V) van a llegar este fin de semana al circuito aragonés de Alcañiz (Teruel), escenario del Gran Premio de Aragón, con idéntico objetivo aunque con motivos muy distintos para luchar por él.

Lorenzo suma dos victorias consecutivas en las últimas citas del campeonato, Silverstone y Misano Adriático, por lo que con un nuevo triunfo lograría un efecto psicológico importante en sus rivales para las cuatro últimas carreras de la temporada, tras recortar puntos al sólido líder del campeonato, el debutante Marc Márquez.

Márquez, como siempre desde el principio de la temporada, se ha querido "quitar de en medio y también cierta presión" al asegurar que el líder del equipo y el aspirante al título tiene que ser su compañero de equipo, Dani Pedrosa, pero lo cierto es que el más joven líder en la historia del campeonato del mundo de la categoría reina tiene una ventaja de 34 puntos sobre ambos.

Además, salvo en Italia, única cita de la temporada en la que el piloto de Repsol Honda no puntuó, en el resto de carreras de la temporada Márquez siempre ha estado en algún lugar del podio, un hito deportivo reservado a muy pocos deportistas y siempre en el "grupo de los grandes".

Aunque siempre afirma no tener ninguna presión está claro que el objetivo del líder del mundial no es otro que continuar siéndolo y para ello que mejor argumento que sumar un nuevo triunfo, pero enfrente suyo estarán un Lorenzo y un Pedrosa que quieren frenar de raíz la progresión de su oponente.

Márquez no lo va a tener fácil en Motorland Aragón, en donde el pasado año ganó su compañero en el equipo Repsol Honda, Dani Pedrosa, que de los tres de cabeza quizás sea el más necesitado a la hora de conseguir la victoria, algo que sólo ha hecho en dos ocasiones a lo largo de la temporada, por cuatro de Lorenzo y cinco de Márquez.

El piloto de Repsol Honda ganó de manera brillante la pasada temporada y, por tanto, es el único en el trío líder que lo ha logrado, puesto que Lorenzo cuenta con un tercero y un segundo y Márquez, que ha ganado, no lo hizo en MotoGP sino en Moto2.

Pedrosa necesita recuperar la moral perdida tras la lesión de clavícula que sufrió y nada mejor que una victoria que podría llegar en un trazado que le "sienta" muy bien y que conoce bastante bien por haber realizado en él no pocos entrenamientos privados.

La lucha entre los tres pilotos españoles volverá, casi con total y absoluta certeza, a centrar el interés del fin de semana, si bien con ellos y aunque tampoco ha estado en el podio desde que se disputa la carrera "maña", debiera de estar el italiano Valentino Rossi, un paso por detrás de sus oponentes, pero con muchas ganas de acercarse a sus rivales, al menos en lo que a rendimiento se refiere, como también el británico Cal Cruchtlow, quien desde que se "oficializó" su fichaje por Ducati para la próxima temporada suele dar más de cal que de arena.

En un segundo peldaño pero con opciones de dar la sorpresa en cualquier momento se encuentran tanto el alemán Stefan Bradl como el español Álvaro Bautista, ambos sobre sendas Honda RC 213 V, mientras que las Ducati oficiales del italiano Andrea Dovizioso y el estadounidense Nicky Hayden no parecen estar en disposición de plantar cara a sus rivales.

Una de las noticias del fin de semana vendrá precisamente del lado de Ducati, que confirmó tras San Marino la presencia del colombiano Yonny Hernández al manillar de una de las Desmosedici en sustitución del lesionado Ben Spies.

El español Aleix Espargaró (ART), líder en la categoría CRT también va a ser protagonista por la controversia con su equipo, el de Jorge Martínez "Aspar", que lo quiere retener la próxima temporada por una de las cláusulas de su contrato, que se renueva automáticamente si es campeón, mientras que el catalán busca una Yamaha "carreras cliente" y su interés es marcharse. Este fin de semana llegará la resolución. Juan Antonio Lladós