El presidente de Perú, Ollanta Humala, afirmó hoy que su Gobierno está dispuesto a venderle gas natural a Chile y a otros países de la región, aunque añadió que su prioridad es abastecer el mercado interno y consolidar un polo petroquímico que permita darle un "valor agregado" al recurso.

En declaraciones a la cadena internacional CNN, citadas por la agencia oficial peruana Andina, Humala dijo que su intención es exportar el gas del yacimiento de Camisea, en la región sureña del Cuzco, pero con valor agregado.

"Por eso, la primera meta del Perú es la consolidación del polo petroquímico y el consumo y abastecimiento del mercado interno, así como poder vender a nuestros hermanos latinoamericanos el gas con valor agregado, como energía y productos derivados de un polo petroquímico", declaró.

Humala reiteró, de inmediato, que su Gobierno está dispuesto a exportar gas a Chile y a cualquier país de la región que lo solicite.

Señaló, al respecto, que a fines de éste año o en el primer trimestre del próximo, el Gobierno lanzará la concesión para la construcción del gasoducto que transportará el gas desde Camisea hasta la costa.

Añadió que ahí el gas será industrializado y luego se podrá proveer de servicios y energía a los países que lo soliciten.

"La política del Gobierno es no negar nuestras posibilidades de integrarnos a los países hermanos y más con los hermanos de América Latina (...) la respuesta es que sí, estamos dispuestos a trabajar con Chile, pero lo que queremos es darle valor agregado a la materia prima", ratificó.

La posición de Humala, que participó durante esta semana en la Asamblea General de las Naciones Unidas, generó la reacción inmediata de medios y políticos locales, que recordaron que cuando era candidato se oponía a que Perú le venda gas a Chile.

El expresidente Alan García (1985-1990 y 2006-2011) ironizó sobre el tema en su cuenta en la red social de Twitter, donde escribió: "Cómo cambian los tiempos. Ahora Humala acepta vender gas a Chile y acepta las cuerdas separadas".

Esto último en alusión a la política aplicada por García de llevar por separado las relaciones económicas y comerciales con Chile en medio del litigio por límites marítimos que enfrenta a ambos países en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Después de varios años de solicitar una negociación bilateral, Perú demandó en 2008 a Chile ante la Corte para que ese tribunal establezca los límites marítimos bilaterales, que para los chilenos fueron determinados en sendos acuerdos suscritos en los años cincuenta, pero que para los peruanos solo se refieren a temas pesqueros.

Ambos países terminaron en diciembre del año pasado con la presentación de sus alegatos orales y actualmente están a la espera de la sentencia que emitirá la Corte en una fecha aún no precisada.