Al-Shabab, el grupo extremista somalí que atacó un centro comercial en Kenia, afirmó el miércoles que los extranjeros eran "un blanco legítimo" y confirmó las versiones de testigos de que los atacantes trataron de dejar que los musulmanes salieran ilesos mientras mataban o aprisionaban a los demás.

En una comunicación por correo electrónico con The Associated Press, al-Shabab dijo que los yihadistas desplegaron "un proceso minucioso de verificación" para asegurarse de que los musulmanes no resultaran heridos. Según versiones publicadas, los testigos dijeron que los pistoleros tomaron rehenes, les hicieron preguntas sobre cuestiones que un musulmán debe saber y dijeron a los musulmanes que se fueran.

Por lo menos 18 extranjeros murieron, entre ellos seis británicos, además de ciudadanos de Perú, Francia, Canadá, Trinidad, Holanda, Australia, India, Ghana, Sudáfrica y China cuando los pistoleros irrumpieron en el centro comercial el sábado y masacraron a hombres, mujeres y niños con fusiles y granadas. La cifra actual de muertos es de 67 y es probable que aumente si se encuentran cadáveres entre los escombros.

"Los muhayedines efectuaron un proceso minucioso de verificación en el centro comercial y tomaron todas las precauciones necesarias para separar a los musulmanes de los kuffar (no creyentes) antes de lanzar su ataque", dijo al-Shabab en un correo electrónico.

Al-Shabab amenazó vengarse de Kenia por haber despachado soldados a Somalia. Preguntado si al-Shabab se proponía matar a extranjeros en el ataque, el grupo dijo que "nuestro objetivo era atacar al gobierno de Kenia en su terreno y toda parte del territorio keniano es blanco legítimo... y Kenia debe responsabilizarse por la pérdida de vidas, sean extranjeros o locales".

Muchos de los muertos en el ataque eran kenianos.

Durante años, al-Shabab controló buena parte de Somalia, que tiene fronteras con Kenia, incluso la mayor parte de la capital Mogadiscio. Fuerzas de la Unión Africana desplazaron en el 2011 de Mogadiscio al grupo afiliado con al-Qaida y Kenia envió soldados ese año, reduciendo el territorio en control del grupo. Al-Shabab respondió con ataques contra blancos del gobierno y de la Unión Africana en Somalia.

Cuando se le preguntó si la separación de musulmanes de no creyentes representaba un cambio de táctica, el grupo respondió que nunca atacó musulmanes deliberadamente.

Al-Shabab, que significa "La juventud" en árabe, afirmó que el ataque fue en represalia por la incursión de los soldados kenianos en Somalia.