El abogado de AEG Live, Marvin Putnam, concluyó hoy con su alegato final en el juicio civil por la muerte de Michael Jackson en la Corte Superior del condado de Los Ángeles (EE.UU.), donde insistió en la inocencia de la firma, a la que la familia del cantante reclama una indemnización millonaria.

Todo apunta a que el caso quedará el jueves en manos del jurado que, tras cinco meses de testimonios, comenzará a deliberar para decidir si AEG Live es corresponsable del fallecimiento de la estrella del pop y, en tal caso, cuánto debe pagar a la madre y tres hijos de Jackson por los daños ocasionados.

Las estimaciones iniciales del caso apuntaban a que AEG Live se podría enfrentar a cifras récord de hasta 1.500 millones de dólares si era condenada, una cantidad que Putnam calificó hoy de "ridícula" y basada en "especulaciones y datos sin fundamento".

"Lo que le pasó al señor Jackson fue una tragedia y es comprensible que los demandantes quieran echarle la culpa a alguien, pero no es culpa de AEG Live. No puedes culpar al promotor de los conciertos de algo de lo que el señor Jackson es culpable", afirmó el abogado.

Michael Jackson falleció en su domicilio en junio de 2009 por una sobredosis de sedantes combinados con un potente anestésico hospitalario llamado propofol que le administró quien entonces era su médico personal, el cardiólogo Conrad Murray.

El doctor había sido elegido por Jackson para cuidar de su salud durante los conciertos "This Is It" con los que tenía previsto reaparecer sobre los escenarios, en total 50 actuaciones programadas a partir de julio en Londres y organizadas por AEG Live.

Murray fue condenado en 2011 por homicidio involuntario en un juicio penal en el que otro jurado encontró probado que las negligencias del galeno, entre ellas suministrar propofol a Jackson sin la debida supervisión, desencadenaron el final del "rey del pop".

Un año antes, Katherine Jackson, la madre del autor de "Thriller", había demandado a AEG Live en su nombre y en el de los tres hijos del artista para pedir una compensación por considerar que la empresa debía haber estado pendiente del estado del Jackson, cuya muerte, además de un drama, causó un considerable perjuicio económico a la familia.

En el transcurso del juicio que ahora está cerca de su conclusión, el abogado de los Jackson, Brian Panish, trató de probar que Murray había sido contratado por AEG Live y no por Michael Jackson y mostró un vídeo de una entrevista en la que el consejero delegado de la empresa, Randy Phillips, admitía la relación laboral con el médico.

Putnam señaló hoy que nunca se produjo tal acuerdo y que era Michael Jackson quien pagaba directamente a Murray con dinero que AEG Live le adelantó al cantante porque este no tenía dinero.

"El señor Jackson estaba en quiebra", explicó el abogado, que recordó que el cantante gastaba 20 millones de dólares más al año de lo que ingresaba.

Putnam negó que AEG Live tuviera conocimiento de los problemas de Jackson con los fármacos.

"La familia quiso mantener en secreto que abusaba de drogas", comentó al jurado Putnam, según quien mucho antes de que Jackson firmara con AEG Live ya era un consumidor frecuente de propofol y tenía relación con Murray.

"Él eligió al doctor Murray y escogió propofol. Era un hombre adulto que tuvo muchas oportunidades para llevar su vida por un camino diferente. El porcentaje de culpa del señor Jackson (en su muerte) es muy, muy elevado", declaró Putnam, para quien el único interés de AEG Live es que Jackson "estuviera sano" y pudiera "hacer la gira".

Panish, que ya expuso sus alegatos el martes, tendrá derecho de réplica el jueves y a su término se pondrá fin a esa fase del juicio, que quedará a la espera de veredicto.