Terrence Newman tomó un balón suelto y lo devolvió 58 yardas hasta la zona de anotación cuando restaban 3:47 minutos del partido, para que los Bengals de Cincinnati remontaran el marcador y vencieran 34-30 a los Packers de Green Bay.

Los Packers perdieron un partido loco que por momentos se tornó en una comedia de errores. Cada equipo regaló el ovoide cuatro veces y devolvió un balón suelto hasta la zona prometida.

El último de esos balones perdidos se incluirá seguramente en la recapitulación de las jugadas más extrañas de la temporada.

Los Packers (1-2) estaban en cuarta y uno en la yarda 30 de Cincinnati. El novato Jonathan Franklin soltó el ovoide en la línea y el safety Reggie Nelson lo recogió y comenzó a correr.

Aaron Rodgers quitó el balón a Nelson, pero Newman lo recuperó y lo condujo 58 yardas.

Cincinnati 2-1) amarró el triunfo al desviar un pase de Rodgers en cuarto down y en la yarda 20 de los Bengals, cuando restaba 1:21 minuto.