Angela Merkel disfruta de una popularidad enorme y encabeza una economía que es la envidia de Europa, pero la canciller alemana librará una pelea cerrada para hacerse de un tercer mandato para la coalición gobernante en las elecciones nacionales del domingo: las encuestas muestran que su alianza de centro-derecha está en el filo de la navaja a medida que se desploma la popularidad de sus socios minoritarios.

Merkel y su partido conservador Unión Demócrata Cristiana seguramente se impondrán al desafío de su rival centroizquierdista Peer Steinbrueck y saldrán como el bloque más numeroso en la cámara baja del parlamento, cuyos miembros eligen a la canciller, por lo que ella es la favorita para un tercer mandato.

Sin embargo, ningún partido ha ganado en solitario una mayoría absoluta en Alemania en más de 50 años. Los sondeos de opinión indican que los socios de la coalición de Merkel, los Demócratas Libres, han pasado de un 15% del voto en 2009 a un 5%, el mínimo necesario para obtener representación parlamentaria.

Si la alianza de Merkel no obtiene mayoría parlamentaria, seguramente se producirá una "gran coalición" encabezada por Merkel y su partido conservador con el Partido Social Demócrata de Steinbrueck, la misma combinación que en la Alemania de 2005-2009 en el primer mandato de Merkel.

Ello seguramente no producirá un cambio radical en la política, pero podría señalar un sutil cambio que resalte el crecimiento económico sobre los programas de austeridad insistidos por Alemania a cambio de rescatar países en apuros de la eurozona, como Grecia.

Los resultados finales serán anunciados a las pocas horas de cerrar las urnas. Sin embargo, con diferencias tan reñidas, el país podría encarar semanas de negociaciones antes de ser anunciada la composición del nuevo gobierno.

La coalición centroderechista de Merkel quizá gane la reelección, pero sería muy reñida", dijo Oskar Niedermayer, profesor de ciencias políticas de la Universidad Libre de Berlín.

Mucho dependerá de la asistencia a las urnas de casi 62 millones de votantes: el 70% hace cuatro años. Los líderes políticos se afanaron el sábado para movilizar a sus partidarios y captar a los indecisos.

"Pido personalmente a la gente en Alemania que me dé un sólido mandato para que pueda servir a Alemania por otros cuatro años, hacer política para una Alemania sólida, por un país que es respetado en Europa, que trabaja para Europa; un país que defiende sus intereses en el mundo pero que es amigo de muchas naciones", dijo Merkel durante un mitin en Berlín.

Dada la popularidad de Merkel — los sondeos le dan una aprobación de un 70% — y el éxito económico disfrutado durante lo que llamó "el gobierno más exitoso desde la reunificación" de hace 23 años, podría sorprender que el resultado aparezca tan empañado.

Merkel se ha ganado a los alemanes con su estilo, con frecuencia por encima de las rencillas políticas. La crisis de la deuda de la eurozona ayudó a preservar su popularidad, dijo Manfred Guellner, director de la firma de sondeos Forsa.